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LAS CONSECUENCIAS DEL 'BREXIT'

Londres deberá seguir pagando a la UE tras su salida

Londres y Bruselas difieren sobre el montante de la factura del 'Brexit'. Algunos países deberán aumentar su contribución tras la marcha del Reino Unido

 

El comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, durante una rueda de prensa en Bruselas. - OLIVIER HOSLET (EFE)

EL PERIÓDICO
07/08/2017

Londres deberá seguir pagando a la Union Europea por programas a largo plazo al menos hasta el 2020, aunque su salida se produzca en el el 2019, según ha afirmado el comisario europeo de Presupuesto, Guenther Oettinger, al diario alemán 'Bild'. Oettinger calcula que la marxa del Reino Unido -contribuyente neto a las arcas comunitarias- dejará a la UE un agujero anual de entrre 10.000 y 12.000 millones de euros, que se deberán cubrir con mayores aportaciones de otros países, entre ellos Alemania.

Pero la factura que deberá abonar el Gobierno británico amenaza con ser fuente de conficto. Según publicaba el domingo 'The Sunday Telegraph', Londres está dispuesto a abonar 36.000 millones de libras (40.000 millones de euros) para hacer frente a los compromisos adquiridos antes de de iniciar el proceso del 'brexit'. Pero la UE le exige mucho más, entre 60.000 y 100.000 millones, según el rotativo británico.

LA RELACIÓN FUTURA

"Sabemos que la actual posición de la UE están en los 60.000 millones de euros, aunque su verdadero límite son 50.000 millones. El nuestro está más próximo a los 30.000 millones, pero podemos llegar a un terreno común en los 40.000 millones", subrayaron fuentes del Ejecutivo británico al rotativo.  Según las mismas fuentes, el Gobierno solo pondrá una cifra sobre la mesa cuando Bruselas se comprometa a negociar el futuro tratado comercial.

El diálogo oficial sobre la condiciones del 'brexit' empezó formalmente el 20 de junio y se han celebrado ya dos rondas negociadoras sin apenas avances, en buena parte debido a la división del Gobierno británico entre los partidarios de la línea dura y los más moderados. Bruselas mantiene que la futura relación bilateral no se comenzará a abordar hasta que no se hayan aclarado cuestiones como los derechos de los ciudadanos europeos y la frontera de Irlanda.