La crisís en el Golfo Pérsico puede alargarse y Qatar busca la manera de esquivar el bloqueo marítimo, aéreo y terreste a que le somete Arabía Saudí y sus aliados desde el pasado lunes, cuando decidieronromper relaciones diplomáticas con el pequeño y rico emirato al que acuda de "financiar el terrorismo".

La monarquía qatarí vive principalmente de la exportación de gas y petróleo, hidrocarburos que posee en abundancia y de cuyos ingresos, fruto de las ventas por todo el mundo, le permite importar la gran mayoría de productos, aunque lo que le preocupa más si la crisis se prolonga son los alimentos y el agua. Qatar tiene acceso a aguas internacionales, así que puede seguir suministrando gas a sus clientes vía marítima.

La única frontera terreste del país la comparte precisamente con Arabía Saudí, por donde entra el 40% de los alimentos. Aunque el Gobierno qatarí afirma que tiene suficientes reservas estratégicas de alimentos, mentiene contactos con Turquía, uno de sus grandes aliados, e Irán, para que le cubran sus necesidades y eviten la escasez.

Los aviones de la Qatar Airways tienen problemas para volar a África, porque los saudís les ha cerrado el espacio aéreo, pero no a Irán o a Turquía, país de acceso a Europa. "Tenemos conversaciones con Turquía, Irán y otros países", ha dicho a la agencia Reuters una fuente oficial qatarí, que ha añadido que en caso de necesidad los suministro prodrían llegar a bordo de aviones de carga.

Arabia Saudí, promotor del bloqueo, intenta dominar a la díscola Catar que, a lo largo de estos años, no se ha sometido a la linea política impuesta por Riad en la región. La asfixia contra el actual emir qatarí,Tamim ibn Hamad al Zani, pretende "forzarlo a aceptar las exigencias del Golfo", que son poner fin a la línea editorial del canal de televisión por satélite Al Yazira, acabar con sus relaciones con los Hermanos Musulames y Hamás, y abandonar cualquier intento de acercamiento a Irán, es decir, renunciar a su política exterior y adaptarla a los intereses de la familia Saud.

En un intento por bajar la tensión, el emir de Kuwait, el jeque Sabah Ahmed al Sabah, ha viajado a Arabia Saudí para actuar como mediador en la crisis. Un papel que Qatar ha aceptado.