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GUERRA EN SIRIA

Rusia seguirá apoyando a Asad en la masacre de la población de Alepo

El Kremlin desoye la petición de los aliados, encabezados por EEUU, de poner fin a su operación militar

 

Varias personas inspeccionan los daños tras los bombardeos sobre el barrio de Tariq al-Bab, en manos rebeldes, en Alepo, este viernes. - REUTERS / ABDALRHMAN ISMAIL

MARC MARGINEDAS
29/09/2016

Las reiteradas peticiones de los aliados encabezados por EEUU dirigidas a Rusia para que ponga fin a su operación militar conjunta con el régimen de Damasco contra los barrios bajo asedio en el este de Alepo están cayendo en saco roto. El Kremlin, por boca de su portavoz, Dmitri Peskov, ha subrayado este jueves su intención de continuar respaldando y participando en la ofensiva militar, al tiempo que advirtió contra el tono cada vez más recriminatorio de las advertencias emitidas en los últimos días por los líderes occidentales.

“Moscú continúa su operación aérea en apoyo de la lucha antiterrorista que llevan a cabo las Fuerzas Armadas sirias”, ha declarado Peskov a los medios de comunicación. “Tomamos nota del carácter no constructivo de la retórica de Washington en estos últimos días”, ha continuado.

El jefe humanitario de Naciones Unidas, Stephen O'Brien,decribió ayer la situación en Alepo como "la peor catástrofe humanitaria" vista en la guerra de Siria. Los ataques de la última semana se han cobrado la vida de 320 civiles, un centenar de ellos niños, y más de 700 heridos.

Las disputas verbales han ido ‘in crescendo’ en los últimos días, tanto de la parte estadounidenses como de otros aliados como Gran Bretaña. “Lo que Rusia está patrocinando (en Siria) no es antiterrorismo, es barbarie”, declaró el pasado lunes la embajadora norteamericana ante la ONU, Samantha Power, quien no dudó incluso en tildar el asedio de “carnicería”. Su colega británico, Matthew Rycroft, no se quiso quedar atrás: “bombas incendiarias, con un alcance indiscriminado, están siendo arrojadas sobre áreas civiles…. Rusia es partícipe con el régimen de Siria de crímenes de guerra". Ambos, acompañados por el representante francés, se ausentaron de la reunión en el momento en que el representante sirio, Bashar al Jafaari, tomó la palabra.

Las autoridades rusas esgrimen como argumento para continuar la ofensiva militar que EEUU no ha cumplido su palabra y no ha conseguido que los rebeldes sirios se distancien y mantengan una separación física con las milicias del Frente Fateh al Sham, denominado hasta hace poco Jabhat al Nusra, que durante buena parte del conflicto, iniciado en el 2011, ha mantenido vínculos con Al Qaeda, grupo extremista al que había jurado fidelidad.

“Moscú mantiene su interés en la cooperación con Washington….. pero también espera que las obligaciones que (EEUU) ha aceptado asumir serán respetadas; hasta el momento, ello no ha sucedido”, ha subrayado el alto funcionario ruso. Destacados analistas militares e internacionales rusos han descartado que pueda reanudarse el diálogo entre las dos potencias antes de que se instale una nueva Administración en Washington.

Algunas voces incluso han llegado a especular con la posibilidad de que Rusia esté apretando el acelerador en Alepo -al igual que sucedió durante la batalla de Debáltseve, en febrero del 2015, durante la negociación y tras la firma de los Acuerdos de Minsk II, que han reducido la violencia en Ucrania- aprovechando que EEUU está inmerso en la campaña electoral para las presidenciales de noviembre.

A LA ESPERA DE HILLARY CLINTON

El Kremlin es consciente de que, si la exsecretaria de Estado se impone finalmente en los comicios, podría incrementar la implicación de EEUU -o permitírselo a sus aliados del golfo Pérsico- en el conflicto sirio, reduciendo su margen de maniobra. La completa conquista de Alepo colocaría al régimen de Asad en una posición de mayor fortaleza frente a una eventual reanudación de las negociaciones de Ginebra.

Mientras tanto, las instituciones internacionales continúan denunciando a viva voz la desesperada situación que soportan los 250.000 civiles atrapados en los barrios rebeldes bajo asedio gubernamental. El número dos de la misión de la ONU en Siria, Ramzy Ezzeldine Ramzy, ha exhortado al régimen de Asad y a Rusia que permitan la "urgente" evacuación de cientos de heridos ingresados en los hospitales del este de la ciudad, al tiempo que ha alertado de la escasez de equipamientos médicos y comida.

“Se cree que alrededor de 600 heridos no están recibiendo el tratamiento adecuado”, ha destacado. “Es necesario recuperar el acuerdo para el cese de hostilidades del 19 de septiembre y hacerlo una realidad”, ha implorado el alto diplomático egipcio.