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Opinión

 

Carta del obispo

Congreso de educación

 

El próximo fin de semana, las diócesis de la Comunitat Valenciana celebraremos en València el Congreso Interdiocesano sobre educación bajo el lema La educación: un reto para la familia, la Iglesia y la sociedad. Está destinado a todos los interesados e implicados en la formación de las nuevas generaciones; en especial a los padres, los profesores, los sacerdotes, catequistas o monitores de tiempo libre, entre otros. El congreso tiene por finalidad reflexionar y sensibilizar sobre los retos de la educación hoy: sobre qué es y significa educar, sus posibilidades y sus dificultades, sobre el modo de educar y sobre cómo complementarse para que la educación sea acorde y concorde con el bien de nuestros hijos. Queremos también mostrar y ofrecer a toda la sociedad la propuesta educativa de la Iglesia. Es nuestro deseo, finalmente, celebrar y mostrar la alegría de la tarea educativa.

Educar viene de educere, en latín, y significa conducir a los educandos fuera de sí mismos para introducirlos en la realidad, llevarles hacia una plenitud que hace crecer a la persona. Educar es, en efecto, convertir a alguien en persona. Es hacer que un ser humano tenga criterio y dignidad. Haríamos un flaco favor a nuestros hijos si limitamos la educación a la enseñanza, a la instrucción o a la adquisición de conocimientos o de habilidades. Hoy se les ofrece mucha información y poca formación.

La tarea educativa no es fácil, nunca lo ha sido. Sin embargo, hoy la educación se ha convertido en un verdadero problema, en un reto. En esta situación, los educadores se ven muchas veces desbordados y fácilmente tentados a abdicar de sus deberes educativos. Sin embargo, cada día sentimos más la urgente necesidad de ayudar a nuestros hijos para que desarrollen global e íntegramente su personalidad. Porque educar es amar. Está en juego el futuro nuestros hijos, de la sociedad y de la Iglesia.

*Obispo de Segorbe-Castellón