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La rueda

El presente, un pasado y mucho futuro

 

Susana Marqués Susana Marqués
11/01/2019

En las últimas semanas, el Ayuntamiento ha tomado una decisión que es de las que en Benicàssim se pueden considerar históricas. A petición de sus propietarios, se ha otorgado licencia de derribo al edificio de Termalismo. Se pone fin a un icono del turismo y del paisaje urbano de la ciudad, que fue en su tiempo, punta de lanza de la captación de turismo, pero que en los últimos años se había convertido en un grave problema de seguridad por su continuo deterioro.

El Termalismo ha significado muchas cosas en sus cincuenta y dos años de existencia. Algunas muy buenas, como que gracias al Termalismo, muchos ciudadanos de toda Europa conocieron Benicàssim en las décadas de los setenta y ochenta y ahora, persisten en su estancia en la ciudad. Por tanto, el termalismo significó un revulsivo para el municipio en la época del boom turístico de hace cuatro décadas.

La puesta en marcha de este coloso sociosanitario significó un cambio social en la ciudad de Benicàssim. Primero, como ya he dicho por la importancia económica del proyecto, pero también en las familias benicenses y especialmente en las mujeres de la ciudad. Muchas de ellas encontraron trabajo gracias al Termalismo; esto fue una verdadera revolución laboral, puesto que estoy segura que, de otra manera, la incorporación de las mujeres al mercado laboral no hubiera sido tan exitosa ni duradera.

Ese fue el pasado brillante del Termalismo, donde trabajaron con intensidad dos personas, Anna y Hakan, que recorrieron media Europa como embajadores del Termalismo y de Benicàssim. Casualmente, Hakan cumple ahora 85 años y es un placer departir con él sobre esa labor de promoción, puesto que mostró a Benicàssim desde su pasión por esta tierra.

Así que ahora, después de un pasado excepcional y tras vivir unas décadas de deterioro, el Termalismo y Benicàssim emprenden un nuevo camino. Su figura desaparecerá, pero estoy segura que sobre este lugar se impulsarán nuevos proyectos que demostrarán que a Benicàssim lo mueve el empeño y la capacidad emprendedora de sus gentes y nuestra constante vocación por hacer grande esta ciudad.

*Alcaldesa de Benicàssim