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"¿Emergencias? Hay un muerto en la casa que iba a ocupar"

Los propietarios de la vivienda, tapiada con ladrillos, no conocen el cadáver que descansaba en el comedor

 

Domicilio de la calle Santa Barbara de Badalona en el que ha aparecido el cadáver - GUILLEM SANCHEZ

GUILLEM SÀNCHEZ
06/09/2017

UN MUERTO EN EL SILLÓN

Las puertas y ventanas de la planta baja de este domicilio abandonado de Badalona están tapiadas. Los ocupas se colaron derribando ladrillos hasta crear una cavidad que les permitiera filtrar sus cuerpos al interior. Al otro lado del tabique, encenderían las linternas y respirarían un olor nauseabundo que tal vez no supieran identificar y que aún flotaba en el lugar este miércoles. Frente a ellos había una escalera que conducía a la planta superior.

La subieron. Y asomaron a la segunda planta. Allí descubrieron que había alguien sentado en el sillón. Inmóvil. La persona estaba muerta. Cuesta de creer que por parte de los ocupas no comenzara en ese instante una huida enloquecida escaleras abajo y un salto en plancha por el agujero de la puerta tapiada hasta el exterior de la calle Santa Bàrbara. 

Durante 24 horas, no hicieron nada. Los vecinos del barrio descubrieron por la mañana que había un agujero en una de las puertas tapiadas. No le dieron importancia. Esa noche, los ocupas decidieron mover ficha. Tenían que denunciarlo. Pero no podían acudir a una comisaría puesto que ellos lo habían descubierto durante la comisión de un delito. Optaron por el recurso de la cabina telefónica que aparece siempre en las buenas películas de espías. Funcionó. Porque el trabajador del 112 les creyó y porque, de momento, nadie sabe quién hizo esa llamada.

LOS OKUPAS DICEN LA VERDAD

Tras el aviso, los Mossos d’Esquadra se presentaron en la casa. Es una residencia de 3 plantas que hace esquina con la calle Anselm Clavé. Está en el céntrico barrio de Coll i Pujol. Todo el lateral de esta manzana será derribado próximamente. Menos el propietario de un bar, de nacionaldiad china, ya no queda nadie en ese rincón de Badalona. Cuando el último inquilino de esta finca se marchó hace cosa de un año, se tapió la planta inferior. Y si los ocupas no hubieran decidido abrir un agujero en este domicilio, posiblemente la casa entera habría sido derribada con el cadáver dentro, sentado en su sillón, olvidado por el resto del mundo.

Los Mossos, tras encontrar el cadáver, contactaron con los propietarios del inmueble, que aseguraron que no reconocían al muerto: un cuerpo de varón aparentemente joven que se encontraba en avanzado estado de descomposición. El hombre, además, estaba indocumentado. Tampoco se sabe a ciencia cierta cuántos días llevaba fallecido. No hay pruebas de que se trate de un crimen. Los investigadores tratarán ahora de averiguar quién era y cómo acabó muerto dentro de una casa abandonada, tapiada con ladrillos. No parece una investigación sencilla.