+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
   
 
 

ACCIDENTE MORTAL

El error humano asoma en el choque de trenes de Barcelona

Doce personas siguen ingresadas en el hospital, tres de ellas en estado grave

 

Miembros de Renfe, Adif y de los Mossos d’Esquadra trabajan ayer en el lugar del accidente, en Barcelona. - MARC VILA

GUILLEM SÀNCHEZ
10/02/2019

Para que dos trenes hayan chocado frontalmente en la línea R4 de Rodalies, en Barcelona, han tenido que fallar demasiadas cosas. Una cadena de errores que son sobre todo humanos, según todas las fuentes consultadas. La causa del accidente, que costó la vida a una mujer de 26 años --maquinista de uno de los ferrocarriles--, se comprobará con seguridad mañana, cuando la comisión de Renfe que investiga el siniestro descargue los discos duros de ambos trenes. Equivalentes a las cajas negras de los aviones, contienen datos que dejarán al descubierto todo lo que ha fallado.

24 horas después del accidente, siguen ingresadas 12 personas, tres de ellas en estado grave. Cinco de los afectados están en el hospital Mutua de Terrassa, tres en Vall d’Hebron, dos en el Consorcio Sanitario Terrassa y dos en Althaia, en Manresa. Entre los ingresados, hay un bebé con heridas de poca gravedad.

Sobre las 18.10 horas del viernes, un convoy procedente de Lleida se detuvo en la estación de Manresa en la vía 1 para que descendieran los viajeros. Para proseguir su trayecto hasta Barcelona debía ser desviado a la plataforma 2 al salir de Manresa. Y, en un primer momento, así fue. Sin embargo, por causas que se desconocen, un nuevo cambio de agujas lo devolvió a la vía 1, de sentido contrario. Al mismo tiempo, por esa misma vía, la 1, se acercaba a Manresa otro tren de Rodalies que había salido con retraso desde Barcelona. Este segundo, conducido por la maquinista de 26 años, única víctima mortal del siniestro, sí estaba en la vía correspondiente. Pero durante 7 kilómetros, el tramo que hizo en sentido contrario el convoy originario de Lleida, nadie se percató de que iba a encontrarse a otro tren en su camino.

¿POR QUÉ NO SE DETECTÓ? //Aquí está el problema principal, que señala al Control de Tráfico Centralizado (CTC), organismo que gestiona que los trenes en movimiento y que pertenece a Adif (el administrador de infraestructuras ferroviarias del Ministerio de Fomento). Los trabajadores del CTC deberían haberlo detectado y contactar con ambos trenes para que detuvieran la marcha. Para darse cuenta dispusieron de 7 kilómetros, los que realizó el tren que iba contravía, que en tiempo suponen entre 2 y 3 minutos. Pero no saltó ninguna alarma.

Las medidas tecnológicas también se demostraron insuficientes. Cuando un tren circula por una vía se enciende una señalización semafórica que avisa al resto de ferrocarriles de que esa plataforma está siendo utilizada. En este caso, sin que conste un fallo en la señalización, ninguno de los dos maquinistas llegó a saber que se aproximaban a una colisión frontal, con desenlace trágico para uno de los conductores.

El AVE u otras líneas de Rodalies, como la R2, disponen de un mecanismo de seguridad que habría detectado la existencia de dos trenes circulando en sentidos opuestos por la misma vía. Este sistema, además, interrumpe el flujo eléctrico y detiene de golpe la circulación. La R4 no dispone de esta tecnología.