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JUICIO POR EL 'CRIMEN DE LA URBANA'

El fiscal a Rosa: "¿Este crimen no es una diabólica y perversa prueba de amor"

La agente procesada por el asesinato de su novio asegura que Albert quería implicarla a ella y a su exmarido La sospechosa no ofrece una explicación convincente de por qué guardó en un armario el teléfono de la víctima

 

Rosa Peral, durante el jucio del crimen de la Guàrdia Urbana. - ROBERT RAMOS

J. G. ALBALAT
12/03/2020

Rosa Peral, la guardia urbana acusada de asesinar a su novio, el también policía local Pedro R., ha continuado este jueves el mismo guión que planteó en el interrogatorio de ayer, miércoles, cuando respondió durante cinco horas a las insistentes preguntas del fiscal Félix Martin. La agente atribuyó a su compañero de patrulla y amante, Albert López, de haberle amenazado a ella y a sus hijas para que siguiera sus instrucciones durante los días posteriores al crimen, ocurrido en la madrugada del 1 al 2 de mayo del 2017 en su casa de Vilanova y la Gentrú, para que no le descubriera. "Lo que está en juego soy yo y mis hijas", ha subrayado. "Pensaba que si yo hablaba, cuando tiempo tardaría en atacarme", ha insistido. "Albert estaba empecinado en que los hechos se produjeran el martes (día 2) porque quería involucrarnos a Ruben (su exmarido) y a mi". El final ha apretado hasta el final: "¿Es este crimen una diabólica y perversa prueba de amor que les iba a unir a Albert y a usted para siempre?" Rosa: "Por supuesto que no, si yo solo tengo una continua de amenazas y control. Eso no es tener ninguna prueba de amor".

En la noche en que se produjo el asesinado, ha recordado la sospechosa, vio a Albert limpiando la planta baja de la vivienda y después le obligó a ella a ayudarle. "Él estaba limpiando y había agua encharcada y lejía", ha asegurado. La acusada ha afirmado que Albert tiró la mochila que llevaba cuando entró en su casa y de la que sobresalía un palo en un descampado en las inmediaciones del su vivienda. "Se lo dije a los Mossos", ha recalcado. La policía de la Generalidad estuvo buscando durante la investigación el supuesto hacha que habría sido utilizada para acabar con a vida del novio de Rosa, Pedro R, que apareció días después calcinado en el maletero de su coche en una camino forestal en las inmediaciones del pantano de Foix. Ha dicho que ella misma buscó la mochila de Albert, porque creía que podría ser una prueba importante.

Menos llamadas de teléfono

El fiscal ha dejado constancia que cuando los Mossos empezaron a investigar, en la noche del 4 de mayo, dos días después de la desaparición de Pedro L., las llamadas disminuyeron drásticamente entre Rosa y Albert. En solo tres días pasaron de 27 llamadas a solo cinco. Según la procesada, ella no tenía nada que decirle a Albert, desmintiendo que este cambio se produjera para disimular la relación que tenía con su compañero de patrulla. La sospechosa no entendía como la policía no investigaba a Albert. "No me cuadraba que una persona que ha quitado la vida a otra siga patrullando con un arma", ha especificado. No ha dado, sin embargo, una explicación convincente de porque guardó durante días en un armario el teléfono de Pedro, cuando este ya estaba fallecido. "Albert creía que lo había tirado, pero no lo hice", ha espetado.

Rosa ha negado por activa y por pasiva que tuviera en el momento del crimen una relación sentimental con Albert y ha reiterado que era este el que estaba obsesionada con ella, regalándole incluso un anillo. "Lo único que he tenido es un plan de futuro con Pedro", la víctima. La agente procesada ha negado que dijera a su padre que mintiera cuando fue a declarar. El progenitor explicó a los investigadores que vio a Pedro el día 2 de mayo, cuando ya estaba muerto. En su declaración en el juicio, este testigo dijo que se había equivocado.

Intervención del magistrado

El magistrado que preside el juicio ha preguntado a Rosa porque no llevó esos días, ante el miedo que le profesaba a Albert, a sus hijas a casa de algún familiar. "No quería cambiarle las rutinas a las niñas. Quería que no se enteraran de nada. Procuraba que siempre hubiera gente en casa para sentirme más segura", ha detallado. El magistrado ha intervenido en varias ocasiones durante el interrogatorio para aclarar las dudas del jurado popular que deberá dictar el veredicto. El fiscal ha puesto entre las cuerdas a la acusada y en una ocasión le preguntó: "¿No cree que eso es el colmo del cinismo?". La agente ha repetido: "Yo no tenía ningún plan con Albert y no he matado a Pedro". Y más adelanta ha insistido: "