+
Accede a tu cuenta

 

O accede con tus datos de Usuario El Periódico Mediterráneo:

Recordarme

Puedes recuperar tu contraseña o registrarte

 
 
 
   
 
 

TIEMPOS DE PANDEMIA

El miedo al virus alimenta las teorías de la conspiración

La falta de cultura científica hace que los bulos corran más que los datos fiables. Las falsas historias sobre el covid se viralizan cada vez con más frecuencia

 

Imagen de un paciente en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital del Mar, en Barcelona. - FERRAN NADEU

VALENTINA RAFFIO
15/06/2020

El conocimiento científico necesita años de investigaciones, una gran cantidad de pruebas y muchas revisiones para estar en condiciones de poder afirmar algo. Las teorías de la conspiración, en cambio, solo necesitan una historia atractiva para prender la llama», reflexiona Joaquim Segalés, investigador dedicado en estos días al estudio del coronavirus y a la búsqueda de una vacuna. En estos inciertos tiempos de pandemia, las sosegadas explicaciones de los científicos chocan frontalmente con las tajantes y fraudulentas teorías que, sin entrar ni en pruebas ni en matices, afirman conocer «toda la verdad» sobre el virus. Su origen. Su cura. Su porqué. Las incendiarias declaraciones de Miguel Bosé de estos días son solo un ejemplo.

El cantante abandera en redes sociales la lucha contra una vacuna (que todavía no existe) supuestamente creada para lograr el «dominio global» de la población mediante el uso de microchips, nanorobots, metales tóxicos y una conexión a la red de telefonía 5G. Estos son los ingredientes de un «complot mundial» en el que participarían gobiernos, farmacéuticas y oenegés como la de Bill Gates. Este inverosímil relato ha sido desmentido punto por punto, criticado por múltiples expertos e incluso eliminado de plataformas como Facebook. Y, aun así, se ha convertido en viral. Algo que, según argumenta el propio Bosé en Twitter, demuestra que tiene razón.

Y eso que científicamente la teoría no se aguanta por ningún lado. Joaquim Segalés, investigador del IRTA-CReSA, recuerda que si ahora mismo hay cientos de investigaciones en curso es porque todavía no se ha dado con una fórmula para la vacuna. Así que no tiene sentido hablar de contraindicaciones. Asimismo, el supuesto uso de nanorobots con microchips conectados a la red 5G «resulta impensable» ya que, hoy por hoy, «solo se han logrado desarrollar prototipos en entornos de laboratorio que solo son capaces de moverse y poco más», explica Jordi Díaz-Marcos, experto en nanotecnología. De ahí que, por ahora, sería imposible introducirles un microchip (algo demasiado grande) y lograr que se conecten a una señal (algo demasiado complejo).

Pero, para los seguidores de estas teorías de la conspiración, incluso todas estas explicaciones forman parte del complot. Entonces, ¿cuál es el camino a seguir para luchar contra este tipo de desinformación?