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AHOGAMIENTO

Un niño de tres años fallece tras perderse y caer en una balsa de riego en Castellón

Aunque intentaron reanimarle durante 30 minutos, murió en el Hospital General. El pequeño estaba con su familia en la finca donde trabajan en la cuadra Doñana

 

Imagen de la boca de riego, situada a escasos metros de la balsa en la que el menor se precipitó ayer. - MANOLO NEBOT

NÚRIA B. BIGNÉ
22/11/2017

Un niño de tres años falleció ayer después de precipitarse a una balsa de riego en la cuadra Doñana de Castellón, de donde lo sacó su propia familia con síntomas de ahogamiento. Los hechos sucedieron pasadas las 18:00 horas, a escasos metros de la rotonda de acceso a la autovía de Borriol desde la carretera de Alcora, enfrente de varias azulejeras.

El menor estaba con sus padres, de origen rumano y vecinos de les Alqueries, y otros dos adultos en una finca de la zona donde trabajaban. Al parecer, el pequeño se despistó y cuando su familia lo echó en falta, había desaparecido por los alrededores.

Inmediatamente, se pusieron a buscar al niño con desesperación y, pasado un rato, acabaron encontrándolo dentro de la balsa a la que cayó, según confirmaron fuentes policiales de la investigación. La familia pidió ayuda por teléfono y llevó en una furgoneta al niño hasta una gasolinera cercana, a donde acudió un amplio dispositivo policial y sanitario para auxiliarlo.

«De repente, empezamos a oír gritos, lloros y comenzaron a llegar coches de policía», explicó a este diario el propietario del bar de la gasolinera, que fue testigo de la angustia de los familiares de la víctima. «Sacaron al niño del coche y los médicos lo cogieron en brazos y lo tumbaron en una camilla», destacó la camarera, quien recordó cómo la madre del pequeño se llevaba las manos a la cabeza y sollozaba.

Los medios sanitarios practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar a la víctima durante una media hora. Una de las ambulancias lo trasladó de urgencia al Hospital General y los padres también se desplazaron al centro sanitario con la policía.

El menor ingresó muy grave en el hospital y, minutos después, se confirmaba su fallecimiento, según apuntaron fuentes sanitarias y policiales fidedignas.

«Desde el primer momento intuimos que debía tratarse de algo muy grave y la policía nos lo confirmó. Es una tragedia enorme para los padres», manifestaron los testigos de la gasolinera, conmocionados por lo sucedido.