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TIROTEO DE GÀVA

El pistolero de Gavà: ¿De veterinario a asesino?

Jorge Casas Cordero, al que investigan por otros dos asesinatos, era un veterinario muy apreciado pero con una particularidad: se negaba a eutanasiar perros

 

El autor del tiroteo de Gavà, junto al material hallado en su coche. -

ANTONIO BAQUERO
07/07/2017

“Busco venganza”. Eso fue lo que Jorge Casas Cordero le contó a los primeros policías que lo detuvieron. ¿Venganza de quién? ¿Venganza por qué? Eso es lo que se preguntan los investigadores de los Mossos d’Esquadra, desconcertados por el perfil del individuo que este jueves hirió con un fusil de asalto a dos policías locales en Gavà. Porque Jorge Casas Cordero no encaja con ningún patrón de los sospechosos habituales: ni antecedentes penales, ni perteneciente a ningún clan de la droga. El autor del tiroteo de Gavà y principal sospechoso de al menos otros dos asesinatos –el de Mont-Roig del Camp y el de Vilanova i la Geltrú- es un veterinario conocido por su buen trato y un cariño extremo a los animales.

Un veterinario que durante al menos un año trabajó con él en una clínica le recuerda como una persona de “trato fácil, buen profesional, pero con una particularidad: no podía eutanasiar perros, le superaba tener que acabar con la vida de un animal”.

CARIÑO EXTREMO A LOS ANIMALES
En ese cariño a los animales coincide una mujer que durante un año llevó a su perro a la clínica que Jorge Casas Cordero tenía junto a su entonces esposa, también veterinaria, en la calle Sant Jordi deCorbera de Llobregat. “Era un veterinario muy, muy bueno. A mi perro le salvó la vida. Además, tenía un trato muy, muy cuidadoso con los animales”, relata y recuerda que “sí, parecía un poco especial; comentaba que él se hizo los test de capacidad intelectual y que le habían dictaminado que era superdotado. Insistía mucho en ese tema”.

Sin embargo, el matrimonio de veterinarios se rompió. Su mujer se fue y se estableció por su cuenta mientras Jorge Casas se quedó con la clínica de Corbera, que cerró al poco tiempo. Desde entonces, le perdieron la pista en el pueblo, pues se mudó a Calafell.

LOS OTROS CRÍMENES
La pregunta que se hacen los Mossos es: ¿Qué ha llevado a un veterinario a convertirse en un asesino en serie? Los investigadores tienen bastantes evidencias (sobre todo por la coincidencia de la munición) que apuntan a que Casas fue el autor del asesinato de Miguel Martín Vargas, un camionero de 63 años asesinados de dos tiros dentro de su piso en Miami Platja, en el municipio de Mont-roig del Camp. Investigan también si pudo ser el autor del tiroteo que acabó con la vida de un camarero húngaro en el bar la Cooperativa de Vilanova i la Geltrú.

Lo que no se ha logrado establecer es qué vincula a Casas Cordero con esas dos víctimas. El jueves por la tarde, los Mossos acudieron a una de las clínicas veterinaria donde trabajaba Casas Cordero a buscar material relacionado con el sospechoso. Quizás ahí esté la clave.