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Sucesos

 

SENTENCIA DEl tribunal supremo

Cárcel por arruinar a una empresa de Betxí al estafar 40.000 € en patés

Prometieron a las víctimas distribuir su producto por Cataluña y no lo pagaron. El juez condena a dos hombres a cinco meses de prisión y a devolver lo robado

 

Los dos acusados estafaron a la empresa familiar de Betxí, haciendo ocho pedidos que no iban a pagar. - MEDITERRÁNEO

NÚRIA B. BIGNÉ
30/07/2017

Engañaron por completo a una empresa familiar de patés de Betxí, a la que hicieron creer que adquirirían sus productos y los distribuirían por Cataluña y el sur de Francia. El Tribunal Supremo ha condenado ahora a los estafadores a cinco meses de prisión y a devolver los 40.000 euros en productos, más los correspondientes intereses. Los ya sentenciados regentaban una empresa de publicidad en Fortià (Girona).

Durante una feria coincidieron con la mercantil afectada. Se desplazaron a su domicilio social, con sede en Betxí, y con intención de aparentar una normal relación comercial para la explotación de productos alimentarios, una ficticia solvencia y unas infundadas expectativas de futuros negocios, le hicieron dos primeros pedidos, de 600 y 400 euros, unos importes que sí abonaron.

Además, los condenados firmaron un contrato privado por el que se comprometían a distribuir los productos de la empresa de patés y a representarla en las provincias de Girona y Barcelona, así como en el sur de Francia durante al menos cinco años, con intención de obtener la mercancía sin pagar el precio.

RECIBOS DEVUELTOS / A partir del segundo pedido, los procesados manifestaron su imposibilidad de desplazarse hasta Betxí personalmente a buscarlos y, a la vez, comenzaron a aumentar la demanda y ofrecieron un número de cuenta bancaria donde poder girar los recibos, con vencimiento a 45 días. Por su parte, las víctimas, confiando en la apariencia de solvencia de dicha empresa, les enviaron los productos que solicitaban, siendo devueltos todos los recibos por parte del banco sin explicación alguna de los condenados ahora.

Concretamente, los dos estafadores realizaron un total de ocho pedidos que no abonaron y que alcanzaban un valor de casi 40.000 euros. La Audiencia Provincial los condenó a 10 meses de cárcel, pero el Supremo lo ha dejado en cinco para cada uno.

La afectada es una pequeña empresa familiar, constituida con un capital social de 3.000 euros, y a la que la falta de pago de la mercancía le impidió, a su vez, pagar a sus proveedores, llevando a sus dueños a dificultades económicas muy relevantes.