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SUCESOS

Un detenido por la oleada de robos sufrida en iglesias de la provincia

Ludiente registra un asalto más y eleva la cifra hasta los siete casos en 10 días. La Guardia Civil investiga los golpes y trabaja en el arresto de sus cómplices

 

Los ladrones dañaron las puertas para poder acceder. - GOZALBO

Los asaltantes revolvieron la vitrina con los mantos de la Virgen en Ludiente. - GOZALBO

N. B. BIGNÉ // H. GOZALBO
19/01/2018

La Guardia Civil ha practicado una detención en relación con la oleada de robos que en los últimos 10 días han registrado hasta siete iglesias de la provincia, como viene informando Mediterráneo.

Según confirman fuentes fidedignas a este diario, el arrestado, al que se relaciona con algunos de los asaltos a los templos, está colaborando con los agentes, que mantienen la operación abierta a la espera de poder detener a posibles cómplices en los próximos días. La vigilancia se extrema tras haber denunciado siete casos a lo largo y ancho de la geografía castellonense. El último de los asaltos se produjo en la ermita de la Virgen del Pilar de Ludiente, propiedad de la parroquia, que resultó saqueada y pasa a engrosar la lista de templos afectados.

En este caso fue el alcalde del municipio, Marcos Ibáñez, quien se percató de lo sucedido mientras procedía a revisar las tareas de limpieza de los jardines del ermitorio que llevaban a la práctica una brigada municipal.

Ibáñez observó que en el suelo y fuera del recinto sagrado había un amplificador de megafonía completamente nuevo y que, al parecer, los ladrones habrían arrojado tras cometer el delito.

El primer edil se percató de que la puerta estaba abierta y al acceder al interior vio que todo estaba removido. El máximo mandatario explica a este rotativo que «los ladrones intentaron entrar por una puerta lateral, pero como lleva un cerrojo detrás y no pudieron abrirla, accedieron por la principal», puntualiza. Todo apunta a que el robo en la parroquia de Villahermosa y el de la ermita de Ludiente se produjeron durante la misma noche.

«Antes de ir a Villahermosa entraron en alguna casa de aquí y accedieron a esta ermita, pero hemos tardado días en darnos cuenta, puesto que el templo está en las afueras», concreta el alcalde, quien agrega que los intrusos rompieron los lampadarios para poder llevarse el dinero.

Los ladrones accedieron a la vitrina de los mantos de la Virgen, sin llegar a sustraer nada. El sacerdote, Gabriel Bettín, advierte: «Incrementaré la seguridad para proteger el patrimonio».

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