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Sucesos

 

SUCESOS COMUNITAT

Identifican a Miguel Ricart, asesino de las niñas de Alcàsser, en un edificio okupa

El triple asesino del caso Alcàsser está libre de toda causa pendiente con la Justicia tras cumplir su condena

 

Miguel Ricart el día que salió de la prisión de Herrera de la Mancha. - FERNANDO BUSTAMANTE

Teresa Domínguez
16/01/2021

El triple asesino de las niñas de Alcàsser, Miguel Ricart, ha sido identificado en un edificio okupado en el barrio de Carabanchel, en Madrid. Al parecer, la identificación del condenado por la muerte de Miriam, Toñi y Desirée en el caso Alcàsser se produjo el pasado viernes. Ricart se encontraba en un domicilio de un edificio okupado de la calle José Garrido de la capital del país, según ha adelantado en La Sexta el periodista Manu Marlasca.

Cuando los agentes del Cuerpo Nacional de Policía pidieron la identificación, Ricart mostró su DNI sin problemas. Se trata de un lugar frecuentado por los agentes puesto que en él es habitual el menudeo de droga. Precisamente, Ricart acudió hasta el lugar para comprar estupefacientes acompañado de un amigo. En estos momentos, Ricart se encuentra totalmente libre de deudas con la justicia tras salir de la cárcel al cumplir su condena por el triple asesinato.

La anulación de la doctrina Parot por parte del Tribunal Superior de Derechos Humanos (TEDH) de Estrasburgo aceleró la puesta en libertad del único condenado por el asesinato y violación de las niñas de Alcàsser, Miguel Ricart. Lejos de los 170 años a los que la Audiencia de València condenó a Ricart en 1997, el asesino de Miriam, Toñi y Desirée permaneció un total de 20 años, diez meses y dos días en prisión, los últimos en el centro penitenciario de máxima seguridad de Herrera de la Mancha, en Ciudad Real. Antes pasó por Picassent, Castelló, Zuera (Zaragoza) y A Lama (Pontevedra).

El viernes 29 de noviembre de 2013, exactamente 7.226 días después de su detención el día del hallazgo de los cuerpos de las niñas, el 27 de enero de 1993, Ricart zanjó sus deudas con la justicia española. Dos semanas después de su salida de prisión, la pista de Miguel Ricart se perdió en Francia, hasta donde viajó al comprobar el rechazo que generaba allá por donde pisaba. Nunca más se ha vuelto a saber de su paradero. Logró su objetivo: vivir en la más absoluto de los anonimatos lejos de las cámaras. Esta identificación en Madrid sitúa a Ricart de nuevo en España.