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Sucesos

 

REPORTAJE

De patrulla con la policía de Castelló

Un conductor drogado se da a la fuga de un control, elude semáforos y circula en contradirección hasta ser interceptado por los agentes H Un matrimonio alemán pasa 7 horas buscando su coche, sin recordar dónde lo aparcaron para hacer turismo

 

NÚRIA B. BIGNÉ
27/03/2019

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Turno de noche 8 Durante la madrugada los agentes realizan varios servicios ciudadanos, relacionados con el tráfico o delitos contra el patrimonio. - FERNANDO GIMENO / N. B. BIGNÉ

Persecución policial para detener a un conductor drogado tras darse a la fuga de un control de alcoholemia en la plaza Fadrell, intervención en una colisión entre dos coches con un herido, mediación entre un ladrón y los gerentes de un comercio, atención a dos turistas alemanes incapaces de encontrar su vehículo... un turno nocturno con la Policía Local de Castelló da para mucho. Mediterráneo ha podido acompañarlos un día entre semana desde las 22.00 hasta las 6.00 horas y comprobar, de primera mano, el trabajo a pie de calle.

Cada turno comienza en el cuartel Tetuán XIV, donde el jefe de servicio pasa lista y distribuye a los policías por zonas. Pocos minutos después de empezar el servicio, acude a pedir ayuda un matrimonio de turistas alemanes, quienes muy nerviosos intentan explicar como buenamente pueden que son incapaces de encontrar su coche. Han venido a Castelló a pasar el día desde València y llevan siete horas buscándolo desesperadamente. Ayudamos a los agentes con la traducción al inglés y la pareja intenta explicar lo que vagamente recuerda de la zona donde por la mañana estacionaron el coche. Una patrulla no duda en recorrer el centro, junto a los turistas, tratando de dar con el automóvil. Tras otra hora de búsqueda, el matrimonio decide irse a descansar y seguir peinando las calles de la ciudad al día siguiente.

Accidente en Gran Vía

Transcurren escasos segundos y entra el aviso para que la unidad de Atestados acuda a un accidente de tráfico en las inmediaciones del pabellón Ciutat de Castelló. Una persona resulta herida leve en una potente colisión entre dos coches y una ambulancia la traslada al Hospital General. El choque parece fruto de un despiste y los especialistas en accidentes elaboran mediciones y toman fotografías de los daños registrados.

En las horas posteriores entran varios servicios a través de la sala del 092, aunque sin demasiada entidad. Quejas vecinales por ruidos en la calle Río Nervión, molestias por la apertura de tres collas con su consiguiente cierre por parte de los policías locales y una alerta por tentativa de robo en un supermercado 24 horas en la avenida Rey don Jaime. Parece que los dueños de la superficie comercial tienen retenido al presunto ladrón, por lo que nos dirigimos rápidamente hasta allí.

Se trata de un comercio chino en el que los gerentes han detectado que un hombre de origen magrebí pretendía ocultarse para hacerse con varios productos. Los agentes median entre ellos y les ofrecen la posibilidad de denunciar. Los responsables rehúsan esta alternativa, pero revelan que no es el primer incidente de este tipo que tienen con el mismo intruso y expresan que no quieren que este hecho se repita.

Los efectivos abandonan el lugar y patrullan las calles del centro en busca del vehículo extraviado del matrimonio alemán, en lo que se hace la hora de montar un control de alcoholemia en la plaza Fadrell. De 2.00 a 3.00 horas establecen el dispositivo policial para detectar a conductores ebrios o que circulen drogados.

Los policías empiezan a parar a conductores, sin resultados positivos por alcoholemia hasta que, de repente, algo llama su atención. Un hombre realiza marcha atrás por la calle Asensi al percatarse del control e inicia una fuga. Los agentes se meten de inmediato en los coches y comienzan a perseguirlo. El varón circula en dirección contraria, se salta semáforos y apaga las luces para intentar despistar. Por unos segundos, creen haberlo perdido, pero una patrulla lo intercepta en la calle República Argentina.

Intervienen un cuchillo

El joven, de 24 años y vecino del Grau, da positivo en cocaína y marihuana. En alcoholemia está al límite --da 0,25 mg/l--. Los agentes le informan de que ha cometido un delito contra la seguridad vial --con un coche propiedad de su madre-- y, posiblemente, otro de conducción temeraria. Al registrar el turismo, encuentran un cuchillo de cocina de unos ocho centímetros de hoja en la puerta del conductor. El joven pierde todos los puntos y se enfrenta a una sanción de más de 2.000 euros.