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REPORTAJE

Sexo ‘on line’: soga para la extorsión

La Policía Nacional y la Guardia Civil investigan chantajes económicos con supuestos vídeos sexuales viendo porno, estafas con cibernovias inexistentes que piden dinero y desaparecen o ‘vendettas’ entre exparejas que difunden archivos íntimos

 

Arma de doble filo 8 Internet da muchas ventajas a los usuarios, pero también facilita la ciberdelincuencia. -

Arma de doble filo 8 Internet da muchas ventajas a los usuarios, pero también facilita la ciberdelincuencia. -

NÚRIA B. BIGNÉ
05/08/2019

Cuatro individuos fueron detenidos a mediados del mes de julio en Albacete, acusados de tres delitos de extorsión a dos hombres de Castellón. Publicaban anuncios en internet, ofreciendo encuentros sexuales a las víctimas, se ganaban su confianza y, tras obtener datos personales de los interesados, los extorsionaban, pidiéndoles 6.000 euros a cambio de su silencio.

Es solo uno más de los numerosos modus operandi que existen en la red para engañar y chantajear a los usuarios del sexo on line. Esta modalidad de entretenimiento para adultos puede resultar muy útil para unos, pero también muy peligrosa. Y es que los delincuentes aprovechan cualquier posición de vulnerabilidad e intimidad para sacar beneficio de las prácticas sexuales a través de la pantalla.

Porno e ‘e-mail’

Una estafa con el sexo como moneda de cambio ha golpeado en los últimos meses a Castellón. Una mafia envía un correo electrónico a la víctima --escrito en inglés generalmente o en un castellano deficiente-- en el que le dice que, mientras veía un vídeo pornográfico en internet, un virus ha entrado de forma remota en su ordenador o móvil y le ha grabado masturbándose. La persona afectada entra en pánico al leer que el remitente conoce la que es o ha sido en algún momento su contraseña de redes o de correo.

La red amenaza al receptor con hacer públicas las supuestas imágenes sexuales que tiene si no efectúa en el plazo de 48 horas un pago de unos 800 euros (a veces piden más de 2.000) en bitcoins (criptomoneda). Le dicen que, al tener su contraseña, difundirán el vídeo a todos sus contactos de Facebook, Messenger y correo electrónico, incluyendo a familiares, amigos y compañeros de trabajo, de forma automática si no les llega el dinero pedido.

La chica invisible

Otro de los casos registrados con cierta frecuencia es el de un hombre que comienza a conocer por internet a una guapa chica, que actúa como gancho. La supuesta cibernovia enamora al afectado, mucho mayor que ella, sin pareja y con una situación económica cómoda --los miembros de estas redes de captación seleccionan bien el perfil deseado--. Cuando ya se ha ganado la confianza de él, la chica le pide que la ayuda económicamente para viajar hasta España y poder empezar una nueva vida juntos. Le dice que no tiene dinero, que necesita un billete de avión y le sugiere que le costee el viaje. En otras ocasiones, le cuenta que necesita dinero para realizar algún pago urgente y que no tiene liquidez. En cualquier caso, para cuando el hombre accede al primer préstamo ya está totalmente abducido por una cibernovia que, en realidad, no existe.

‘Vendetta’ entre exparejas

Policía Nacional y Guardia Civil actúan también en casos de venganzas entre exparejas. Cuando el despecho, los celos o el desamor entran en acción, los vídeos y fotos íntimas intercambiados durante una relación pueden ser un arma de doble filo. Los investigadores detectan también casos en los que el hombre difunde el número de su exnovia en páginas de contactos, como si fuera una chica de compañía. Ella, acosada por cientos de llamadas y mensajes, se ve obligada a denunciar y cambiar de número.

Los especialistas en delitos tecnológicos rastrean las IP de los ordenadores implicados para desenmascarar quién está detrás de estos chantajes.