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los universitarios ya NO son los únicos que optan por esta fórmula

Los pisos compartidos se disparan en Castellón por la falta de alquileres

La demanda crece cada año y hay propietarios que arriendan habitaciones para llegar a fin de mes. La crisis y la escasa oferta de casas para alquilar alumbran la generación ‘vivienda compartida’

 

Dos jóvenes miran anuncios de pisos. - MEDITERRÁNEO

ELENA AGUILAR
18/12/2017

Mujer divorciada con dos hijos alquila una de las habitaciones de su piso de Vila-real. Tres maestros de Educación Primaria de Castellón que viven juntos en la misma vivienda buscan nuevo compañero de piso para compartir gastos. Un joven camarero con un contrato temporal busca habitación en Vinaròs... Los anuncios que invaden las redes sociales y los portales especializados dejan constancia de que compartir piso en Castellón ya no es algo exclusivo de estudiantes universitarios. En pocos años el perfil de quienes comparten vivienda ha cambiado radicalmente y hoy también lo conforman profesionales que con su sueldo no pueden hacer frente al alquiler de una casa, parejas que necesitan una ayuda con su hipoteca, divorciados que emprenden una nueva vida y hasta viudos que anhelan compañía. Superados los prejuicios y derribadas las fronteras de la familia tradicional, las posibilidades no tienen límites.

Compartir piso una vez acabados los estudios universitarios es una práctica que empieza a estar muy extendida en ciudades como Barcelona, Madrid o València. De hecho, y según un reciente informe del portal inmobiliario Idealista, la demanda de habitaciones en alquiler se ha disparado un 80% en el último año y casi la mitad de los españoles que comparte vivienda (46%) tiene entre 30 y 50 años y algo más de un 8% supera esa edad. ¿Y qué sucede en Castellón? La impresión que tienen las empresas especializadas es que se va por el mismo camino, aunque los datos poco tienen que ver con los registrados en ciudades como Madrid o Barcelona. Unos ejemplos. Solo en el portal www.pisoscompartidos.com aparecen 47 anuncios de Castellón; en Fotocasa otros 13; en Idealista, 34 y en Milanuncios más de medio millar.

Carmen es una de las propietarias de Castellón que alquila una habitación de su casa. «Estoy divorciada y tengo dos hijos y, aunque trabajo, el sueldo apenas me da para pagar los gastos, así que he alquilado una habitación por 200 euros al mes», cuenta esta vecina de Vila-real en una conversación telefónica. El próximo enero le llega la inquilina, una estudiante francesa. «Alquilar una habitación que tienes vacía en casa es una manera de tener unos ingresos extra», sentencia.

Una ayuda para llegar a fin de mes es también lo que busca también Luis, un vecino de Almassora que alquila una de las habitaciones de su vivienda. «El piso es mío pero vivo solo y alquilo una habitación por 200 euros al mes. En este precio están todos los gastos incluídos, incluso los de una señora que vive a hacer la limpieza una vez a la semana», cuenta.

PRECIOS que van AL ALZA // Detrás del auge de los pisos compartidos está primero la crisis económica y después el incremento de los precios del alquiler y la raquítica oferta de viviendas que existe en Castellón. Porque en la capital encontrar una vivienda para arrendar es prácticamente una misión imposible y hay inmobiliarias que tienen hasta lista de espera. «El perfil de quienes comparten piso ha cambiado mucho. Tradicionalmente eran estudiantes, pero ahora hay cada vez más profesionales cualificados», asegura Beatriz Toribio, responsable de estudios de Fotocasa. El alquiler y no digamos la compra de una vivienda quedan fuera de la capacidad económica de muchos ciudadanos en un momento en el que el 90% de los contratos son temporales y en el que muchos sueldos apenas dan para vivir.

Aunque muchos alquilan habitaciones en un piso que ya es de su propiedad, también hay ejemplos de personas que viven en alquiler pero buscan nuevos compañeros con los que repartir gastos. Es el caso de Omar, un joven de 32 años que, aunque es de València, reside en Castellón desde hace casi dos años. Trabaja como dependiente y comparte casa con otro compañero más. «Vivir solo es inviable ya que me dejaría una parte importante del sueldo en el alquiler», relata. Entre los dos pagan 450 euros de alquiler al mes, más los gastos de luz y agua. «Si tuviera un piso para mí solo debería renunciar a otras cosas. Ahora somos dos pero hemos puesto un anuncio porque buscamos a una persona más para que el alquiler nos salga mejor», confiesa.

Y, ¿cuánto cuesta una habitación en municipios como Castellón, Vila-real o Almassora? Aunque no hay datos oficiales, el coste medio oscila entre los 150 y los 200 euros al mes, dependiendo de la zona. En el conjunto de la Comunitat, alquilar una habitación cuesta de media 245 euros al mes, un 12,9% más que el año pasado, según un reciente estudio realizado por el portal inmobiliario Fotocasa entre su oferta de pisos para compartir.