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Vila-real

 

EXPEDIENTE, POR AHORA FIRME, DE CIERRE DEL CENTRO POR UN AÑO

Las familias de Sant Llorenç de Vila-real se unen y exigen una solución global

 

S. G.
26/08/2020

Frente común de los familiares de la residencia Sant Llorenç de Vila-real al cierre anunciado por la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas. Ayer por la tarde se reunieron en las instalaciones del centro de ancianos y tras, recibir la explicación por parte de la dirección en la que se insistió en que ven opciones para evitar el cese temporal de la actividad, acordaron realizan un escrito instando a los responsables autonómicos a dar una jusficación razonable a la orden de clausura --no se explican la magnitud de la decisión, según las causas esgrimidas-- y para exigir una alternativa que «proteja a los mayores».

Y es que las familias reclaman una «solución global» para los residentes, pero sin olvidar a los empleados, afirmó José Almela, quien consideró que lo acontecido «no tiene explicación, es una situación muy tensa e inquietante». «Si no se ha conseguido reubicar a todos los internos, que no se cierre», indicaron los familiares.

«Son el perfil de población más vulnerable y los abandonan a su suerte en un momento delicado, con muchos rebrotes y tras meses en los que no hemos podido verlos, solo las últimas semanas a través de un cristal. Que piensen en ellos y nos den una respuesta», exigieron los familiares que lamentaron «las malas formas» con las que, en algunos casos, la Conselleria les comunicó la situación .

TESTIMONIOS / Son 65 las personas que residen en la instalación, cada una con historia detrás que los compete a ellos pero también a su entorno. «Mi tío lleva ingresado siete años y no tiene vivienda propia. Tiene una deficiencia mental y aquí está feliz, bien atendido y puede estar gracias a las pagas extra porque cobra muy poco. Esto es escandaloso», lamentó María José Coronado. «Estoy sola e impedida para cuidar a mi madre que tiene un grado tres de dependencia. ¿Qué hago? Ella está contenta aquí», dijo María Isabel Velázquez.

Algunas trabajadoras aseguraron estar «decepcionadas porque no ha pasado nada tan grave como para llegar a este punto y llevamos mucho tiempo mejorando y cuidando el bienestar de nuestros mayores. Nos hubiera gustado que nos hubieran avisado para informar nosotros, de forma más suave». «Además, los cambios pueden perjudicar la salud de los residentes», advirtieron. Y Rosana Gallardo, avanzó que había obtenido el compromiso del director general de Infraestructuras de Servicios Sociales, Enric Juan, de reunirse con ellos y abordar opciones.