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Vila-real

 

consecuencia de las sentencias urbanísticas

Posponen la reforma integral de la calle Ermita ante la falta de dinero

El objetivo final es mejorar el conjunto de zonas utilizadas por los peatones. El consistorio remoza ahora las aceras levantadas por las raíces de los árboles

 

En la actualidad el área de Servicios Públicos acomete un arreglo básico de las zonas de acera más dañadas. - GABRIEL UTIEL

JOSEP CARDA
25/10/2017

El Ayuntamiento de Vila-real, a través del departamento de Servicios Públicos, acomete en la actualidad una serie de trabajos en la calle Ermita, especialmente en la acera existente en el margen izquierdo de esta vía --en dirección al paraje del Termet--, con el objetivo de remozar la calzada destinada a los peatones en aquellos puntos en los que las raíces de los árboles han producido un mayor daño y levantado la misma.

De hecho, como apunta el edil del área, Francisco Valverde, por el momento, los puntos en los que se efectúa una reparación se cubren con una capa de hormigón, sin reponer las baldosas dañadas, por cuanto el objetivo final sigue siendo la remodelación integral de este vial que conecta el casco urbano con el paraje natural y la ermita de la Mare de Déu de Gràcia. Una reforma que, en la actualidad, continúa aplazándose a causa «de las continuas obligaciones económicas con las que se enfrenta el Ayuntamiento por las sentencias derivadas de la gestión urbanística del anterior ejecutivo local del PP, como son los seis millones que el consistorio tienen que pagar por la ocupación del solar en el que ahora está el jardín de Botànic».

En este sentido, Valverde asegura que «este año es imposible llevar a cabo esta importante intervención» debido a las dificultades económicas, aunque asevera que la intención es llevarla a cabo durante esta legislatura.

PRIORIDAD PEATONAL // El proyecto sobre el que se trabaja en principio se basa en la habilitación de un trazado de un metro de anchura aproximadamente destinado en exclusiva a las cientos de personas que a diario pasean o practican running a lo largo de la calle Ermita, que ocuparía parte del espacio que quedaría libre tras eliminar el arbolado de la parte izquierda del vial.

En cualquier caso, la vegetación se supliría por la plantación de árboles en los rebordes que se construirían en las confluencias con las calles de la partida del Madrigal que desembocan en esta vía urbana que llega hasta el Termet, a las que se sumarían bancos «para que la gente pueda descansar bajo la sombra».

Mientras, la distribución de la calzada y la acera en el margen derecho del vial quedaría de modo similar a la imagen actual, mejorando el espacio peatonal y con el carril bici --el primero por ahora en la ciudad-- que se inauguró en junio del año 2014.

El objetivo final de cualquier actuación en este entorno y en el del paraje es, como apuntó en julio el propio alcalde, José Benlloch, el de «minimizar» el impacto de los vehículos tanto en el espacio natural como en sus accesos, así como del fomento de las instalaciones del Termet.