El festival que ha dejado sin camas a un pueblo de Castellón: 2.500 personas, 120 artistas y electrónica en plena naturaleza
Días de Campo vuelve del 14 al 18 de mayo a Montanejos con asistentes de todo el mundo, seis escenarios, actividades de aventura y una feria interna con diversos premios

Más de 2.000 personas procedentes de diferentes rincones del planeta llegarán a la provincia de Castellón para vibrar con esta cita musical. / MEDITERRÁNEO
Montanejos se prepara para vivir cinco días en modo festival. Del 14 al 18 de mayo, la localidad volverá a convertirse en uno de los puntos más inesperados del mapa internacional de la música electrónica gracias a una nueva edición de Días de Campo, una cita boutique que ha conseguido algo nada fácil: llenar alojamientos desde hace meses y atraer a público llegado de distintos países sin perder su espíritu cercano.
La fórmula parece sencilla, pero no lo es: música electrónica, naturaleza, convivencia y un entorno difícil de copiar. En un momento en el que muchos festivales compiten por ser cada vez más grandes, Días de Campo ha elegido otro camino. Menos macroevento y más experiencia. Menos cemento y más paisaje. Menos correr de escenario en escenario y más vivir el festival como una escapada completa.
Un pueblo tomado por la electrónica
La edición de este año prevé reunir a 2.500 asistentes procedentes de países como Australia, Países Bajos, Reino Unido, Francia, Rumanía, Croacia, Italia y Portugal. Una dimensión internacional que confirma que Montanejos ya no juega solo en clave provincial o autonómica, sino que empieza a sonar en circuitos mucho más amplios.

Días de Campo ofrece una experiencia total que aúna música y naturaleza durante cuatro días. / MEDITERRÁNEO
El alcalde de Montanejos, Miguel Sandalinas, destaca que esta proyección «refuerza la presencia de Montanejos más allá del ámbito provincial y autonómico», al asociar el municipio con una propuesta cultural que ha logrado hacerse un hueco propio dentro del panorama internacional de festivales.
Y el impacto ya se nota antes de que suene el primer beat: el alojamiento está completo desde hace meses, tanto en Montanejos como en localidades cercanas. Para el municipio, el festival no es solo una cita musical, sino una herramienta para mover la economía local en primavera y reforzar la estrategia de desestacionalización turística.
120 artistas, seis escenarios y una experiencia boutique
Días de Campo reunirá este año a 120 artistas repartidos en seis escenarios. Pero, según subraya la organización, la música es solo una parte del viaje. El responsable del festival, Gerson Ortí, recuerda que la cita mantiene la esencia con la que nació hace nueve años: un formato boutique, más vivencial, comunitario y respetuoso con el entorno.
Ese es precisamente uno de sus grandes atractivos. Días de Campo no quiere parecerse a todos los festivales. Su identidad está en mezclar electrónica con naturaleza, baile con descanso, comunidad con aventura y programación musical con una forma distinta de habitar el territorio durante unos días.
La novedad más inesperada: una feria dentro del festival
Una de las sorpresas de esta edición será The Playground, una feria integrada dentro del propio festival que sumará una nueva capa de juego a la experiencia. El espacio contará con cinco estands de pruebas y permitirá participar por tres euros.

Cartel de la presente edición del festival Días de Campo que se celebra en Montanejos del 14 al 17 de mayo. / MEDITERRÁNEO
Los premios son uno de los ganchos más llamativos: una bicicleta de montaña valorada en 6.000 euros, gafas de edición limitada, merchandising exclusivo, el reloj del rapero Central Cee y premios de la Gran Ruleta de Días de Campo, entre ellos abonos y accesos de backstage para la próxima edición.
En otras palabras: además de bailar, los asistentes podrán irse del festival con una bicicleta de alta gama, acceso privilegiado para el próximo año o algún objeto de coleccionista.
Más allá de la pista de baile
La programación también incluirá actividades paralelas como rafting, una propuesta que refuerza la conexión entre el festival y el entorno natural de Montanejos. La idea es clara: que quienes lleguen atraídos por la música también descubran el paisaje, el río y las posibilidades de aventura que ofrece el municipio.
Desde el Ayuntamiento se valora especialmente que Días de Campo haya crecido sin perder su carácter diferencial. “El festival permite atraer visitantes, generar actividad económica y situar al municipio en circuitos culturales y turísticos de alcance internacional”, señala Sandalinas, quien destaca además que el formato “dialoga con el territorio” y ayuda a consolidar la imagen de Montanejos como destino de naturaleza durante todo el año.
Montanejos, mucho más que un destino de escapada
Durante cinco días, Montanejos no será solo un destino de interior. Será una pequeña capital internacional de la electrónica, con miles de personas compartiendo música, naturaleza y comunidad en un formato que se aleja de la masificación.
Días de Campo vuelve a demostrar que no hace falta una gran ciudad para crear un festival con impacto global. A veces basta con un enclave singular, una identidad clara y una idea poderosa: convertir el paisaje en parte de la experiencia.
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