Henry y Tesa forman un matrimonio con vocación de servicio y apasionado por la gastronomía. Ellos regentan El Cigró (calle Crevillente, 5, de Castelló), un espacio culinario que tiene como eslogan: una cocina diferente y sutil. La historia del restaurante se remonta al 2014, cuando Henry, peruano de cuna, pero desde los 12 años viviendo en la capital de la Plana, se animó a abrir su propio negocio, tras una trayectoria de casi 20 años entre fogones. Su mujer, Tesa, nunca había trabajado en el sector, pero su pasión por trabajar de cara al público le hizo formar parte de la aventura.

Henry, chef de El Cigró, elaborando un arroz con rape, langostino y sepionet David García

Actualmente, el matrimonio se rodea de un equipo de seis profesionales para dar servicio de martes a domingo. La evolución de El Cigró a lo largo de estos años ha sido tanto en las instalaciones, con el objetivo de ofrecer un espacio cálido y acogedor al comensal, como en la cocina, innovando recetas y potenciando sus elaboraciones. Y es que Henry destaca por su buena mano en cocina, ya que le encanta cuidar los detalles de cada elaboración. El binomio calidad-precio es una de sus señas de identidad. "El cliente se va a encontrar con una cocina sutil con toques diferentes que nos dotan de personalidad y carácter diferenciador", destaca Tesa, quien añade que “a los castellonenses les gusta disfrutar de la comida y valoran la calidad de los productos con unos precios competitivos. Es por ello que nos identificamos con esta filosofía”.

Algunas de las elaboraciones de El Cigró

Arroces al gusto

Para gustos, colores, pero en el Cigró esta máxima se modifica y para gustos, arroces. Son la principal especialidad del local, que cuentan con una gran variedad apta para todos los paladares. Algunos de los más populares son el de pato, conejo, caracoles y judía, el de pato, setas y foie, el de rape, alcachofa y langostinos, el de alcachofas, gambas y chipirones o el de gamba roja, con sepionet y alcachofa. A ellos se les suman los tradicionales como el arroz caldoso o seco con bogavante, el del senyoret de marisco o el arroz negro.

La carta se complementa con entrantes que visualmente te atraen y solo son el principio de un deleite gastronómico. El sepionet con alcachofa y muselina de ajos tiernos, la tempura de verdura en juliana con gambas, los chips de alcachofa con foie y reducción de Pedro Ximénez, las cocochas de bacalao en all i pebre, los crujientes de rabo de toro y la torrija de horchata, son ejemplos de ello.

Tesa, de El Cigró, tirando una caña David García

"En nuestra cocina apostamos por los productos de Castellón, de la terreta, ya que disponemos de una gran despensa tanto a nivel de mar como en nuestros montes y huertas. Productos de calidad que son de kilómetro 0 y alimentos de temporada conforman la base de nuestra cocina. Esa calidad es la que luego se refleja en los platos", confiesa Henry, que también hace un claro guiño a su tierra y los fines de semana, por la noche, presenta un menú con connotaciones de la cocina tradicional peruana, en la que destacan los ceviches.

En cuanto a las bebidas, El Cigró cuenta con una bodega de vinos que contempla 50 referencias, con caldos blancos, tintos y rosados, y en cuanto a la cerveza, la enorme variedad de productos de Estrella Galicia completan su oferta.

Causa limeña, un plato típico en la cocina peruana David García

Especialidades

De entre la numerosa oferta que tienen en la carta, dos de los platos más demandados son la causa limeña y el arrocito de Castelló. La causa limeña, plato de referencia en la cocina de Perú, un especie de pastel de puré de papa relleno de ventresca de bonito, aguacate, vegetales y ají. "Es un plato tan antiguo y con tantas versiones que la historia de su origen no es concreta”, comenta Tesa, quien añade que “una de las versiones es que proviene de la palabra quechua kausay, que significa sustento necesario y alimento como se le llamaba también a la patata. Algunos afirman que nació en medio de la Guerra del Pacífico, cuando el ejército peruano se enfrentó a las fuerzas invasoras chilenas. Durante un periodo de escasez de suministros, las mujeres que acompañaban a los soldados reunieron lo poco que tenían para alimentar a los batallones peruanos: patatas, ají, limón, sal y pimienta. Después de descubrir una forma de mezclar todos los ingredientes, las mujeres alimentarían a los soldados pronunciando las palabras triunfantes de aliento que darían nombre al plato: Para la causa”.⁣⁣⁣

Asimismo, su versión del arrocito de Castelló, que contiene rape, sepionet, alcachofa y langostinos es otro de los best sellers de El Cigró. Al igual que la causa limeña, ambas elaboraciones se potencian en el paladar si se acompañan la Estrella Galicia 1906 Reserva Especial. Una cerveza con aromas a malta tostada con suaves notas de caramelo y café, que marida perfectamente con verduras, hortalizas y frutos del mar.

Salón de El Cigró David García

Comida a domicilio

Por otro lado, desde hace unos meses también han apostado por servir comida a domicilio y el comensal puede degustar cualquiera de sus arroces en su casa. Y ello lo hacen ofreciendo un servicio plus, ya que ellos mismos se encargan de ir a recoger la paella para que el cliente no tenga que desplazarse tras la comida.

Poco a poco, El Cigró se ha ido haciendo un hueco entre las principales preferencias de los castellonenses a la hora de elegir restaurante. El local está dentro del top-20 dentro del ránking de Tripadvisor en Castelló. “Para nosotros es una recompensa por todo el esfuerzo que realizamos y estamos muy atentos a este tipo de plataformas, ya que te permite tener un poco más de feedback con el comensal, que en el día a día se hace más complicado”, concluye Tesa.