Aunque los más agoreros anunciaban serios problemas en la fiesta popular del bou al carrer por la compleja aplicación de la nueva normativa sobre este espectáculo taurino, la realidad está siendo muy diferente. Sólo hay que echar una ojeada a los programas de fiestas de las localidades de Vila-real y Almassora para darse cuenta de que no ha disminuido el número de exhibiciones, sino que por el contrario habrá más toros en estas celebraciones locales que tienen lugar por estas fechas.

La entrada en vigor del nuevo decreto, que entre otras cuestiones ha encarecido las pólizas de seguro, a lo que se viene a sumar los problemas para la comercialización de la carne de las reses por el control de la enfermedad de las vacas locas, son algunas de las dificultades a las que se han tenido enfrentar los ayuntamientos y las comisiones de fiestas.

Pero la fiesta popular, especialmente arraigada en los pueblos de la provincia de Castellón, sigue al alza con mayor fuerza si cabe. No sólo se exhibirán más toros, sino que en muchos casos se llegará a pagar más de 6.000 euros por ejemplar. Lo que semejaba un escollo insalvable, se ha asumido con todas las de la ley.