l peligro amarillo acecha. Los chinos piratean diseños y modelos y venden el azulejo a precio de risa. Claro está, ni pagan investigación ni diseñadores y a los trabajadores, unos sueldos muy bajos. Pero al consumidor le da lo mismo si le ponen el producto en su casa a bajo precio.

Ahí es donde está precisamente la clave. En el valor añadido que el azulejo de Castellón puede suponer respecto al chino. Modelos para cada necesidad, buen diseño, mejor distribución y, sobre todo, magnífica colocación. En las varias Jornadas Técnicas celebradas por El Periódico del Azulejo en diferentes lugares de España ha quedado de manifiesto que estos aspectos son quizá los más interesantes para el consumidor.

Va a ser difícil competir con los chinos en precios y capacidad de producción, pero sí en calidad, distribución y colocación. Hagamos de todo ello la bandera, porque quejarse es un vicio que no siempre da resultado. peñíscola

l Festival de Cine de Peñíscola no debe perder de vista que su objetivo es vender la ciudad turística. Estrellas, cine y turismo. Y la promoción del turismo no sólo es cosa del patronato del ramo, la Diputación o la Agencia Valenciana; es también interés de hoteles, cadenas de apartamentos y de todo aquel que vive del sector.