Los castellonenses vuelven a perder poder adquisitivo, tal y como revelan los últimos datos sobre la evolución del IPC, debido a que los precios de la ropa de vestir y el calzado han experimentado un ascenso considerable. En este sentido, la provincia de Castellón se coloca ya en la cuarta posición más inflacionista de toda España, aunque todo apunta a que las subidas se irán moderando en épocas venideras.

Los analistas hacen especial hincapié en el hecho de que el consumo de productos básicos y de otros que lo son tanto han seguido una tendencia alcista. Es decir, en Castellón hay dinero y éste no se queda en los bolsillos de los castellonenses mucho tiempo, sino que por el contrario fluye con notable facilidad en los ambientes comerciales y, como no, en la adquisición de bienes relacionados directa o indirectamente con la vivienda, que continúa imparable su proceso ascendente por mucho que se anuncie un estancamiento de precios.

En medio de este comportamiento consumista, y ante la notoria presencia de un elevado número de convecinos necesitados que se viene experimentando en los últimos tiempos, se hace necesario un movimiento de solidaridad en Castellón.