Si el extelevisivo Doctor Rosado hubiese cumplido la condena de tres años de cárcel que le cayó en 1985, quizá se lo hubiese pensado un poco más a la hora de seguir haciendo de las suyas. Ahora la policía le imputa responsabilidades en un laboratorio clandestino de elaboración de cocaína. ¿Se reirá de la justicia como lleva haciendo años y años, incluso después de que, en 1995, el Gobierno denegase el indulto que solicitó?

Manuel Rosado González (nacido en Salamanca, pero criado en Extremadura, 21-3-1939) se hizo famoso en 1979 con un increíble programa --Medicina fantástica-- de TVE, en que daba tan estrafalarios consejos que le costaron el rechazo gubernamental y parlamentario. El galeno tuvo la desfachatez de calificar de "mínimamente cruento" su método de combatir los síntomas de ahogo de un niño en una piscina, a base de aplastar sobre su cabeza cigarrillos encendidos. Se dio el caso de serias quemaduras en un hijo de un telespectador que siguió el consejo. En 1983, ideó un método de depilación en el que picaron decenas de mujeres que se querellaron por estafa. Rosado accionaba sobre sus pacientes una máquina con varias luces y muchos cables, pero vacía en su interior. En el contrato se estipulaba "la devolución íntegra del importe del tratamiento en caso de no obtener resultados óptimos". Un delincuente de bata blanca.