Si le dijese a mi padre, voy a escribir un artículo del que más manda en España, me preguntaría: "¿De Franco?". Si se lo dijera a un buen socialista, diría: "¿De Felipe González?". Y si fuera uno del PP, diría: "¿De Aznar?". Pero como voy a escribir para mis lectores, les diré que es el Sr. Carod Rovira, nombre totalmente atípico, que tiene dos cuenta-cuentos a su lado, que son el Sr. Maragall y el ZP, que hacen lo que el Sr. Carod les dice, eso sí, con muy buen talante y dialogando.

El Sr. Carod digo que es atípico, primero porque renuncia al apellido de su padre que se llamaba Pérez, pero era Guardia Civil y eso para él debe de ser una vergüenza. Entonces se hace llamar Carod Rovira, que deben de ser los apellidos de su madre o lo de Rovira, son las siglas de RO=robar, VI=vividor, RA=rajar, porque en el primer apellido si la cambiamos D por una T y le añadimos una A ya te dice quien es, y digo lo de "robar" porque nos ha robado el PHN, nos quita ante Europa el valenciano como idioma, dice al gobierno catalán que no apoye la candidatura de Madrid 2012; y digo quitar o robar porque el PHN hasta Ulldecona sí que llegará. Menos mal que en Europa existe gente sensata y cuando dijo que la selección de hockey compitiera como nación, creo que algunos después de denegárselo aún se están riendo. Es un "vividor" porque no quiere ni celebró el día de la Constitución, ahora bien, tampoco trabajó ese día. Y el día de la Inmaculada tampoco trabajaría, a pesar de ser una persona laica, porque quiere la independencia, no se siente español, quiere que todos los productos catalanes se etiqueten en catalán. Bueno, a mi esto me da igual porque sólo comía "butifarra catalana" y ahora la cambiaré por "morcilla de Burgos", que incluso es más buena. Y de "rajar", lo hace con quien le da la gana, y encima no pasa nada. Rajó con los miembros de ETA y, efectivamente, este mes de diciembre han sido colocadas siete bombas de poca importancia y todas fuera de Cataluña, y aún debemos dar las gracias a ETA porque avisaron con antelación y no hubo desgracias personales.

Señores nacionalistas, no estoy en contra de ustedes, mientras defiendan sus señas de identidad y, al mismo tiempo, se consideren españoles, pero si con todos aquellos que no se sientan españoles y encima nos gobiernan.