Varias compañías aeronáuticas han mostrado interés por organizar vuelos directos entre Barcelona y Shanghai. Al amparo de un reciente acuerdo entre las autoridades españolas y chinas sobre las comunicaciones aéreas entre ambos países, firmas tanto locales como del gigante asiático ven grandes posibilidades de negocio. La idea parte de cero --porque, de hecho, Iberia no explota las dos licencias de las que ahora dispone-- y plantea llegar a 21 enlaces semanales. Se iniciaría entre Madrid y Pekín, a partir del próximo mes de mayo, para proseguir luego con operaciones en hasta cuatro ciudades más de cada país. Barcelona y Shanghai es la ruta elegida por dos compañías --Air Plus Comet, del Grupo Marsans, y Air Europa-- para empezar a operar a finales del año próximo. La entrada en funcionamiento de la nueva terminal de El Prat asegurará capacidad suficiente para albergar ese tipo de vuelos, reservados hasta ahora a Madrid.

Todo apunta a que en pocos años China será el primer destino turístico mundial y el cuarto emisor de viajeros. La iniciativa privada permitirá realizar con el gigante asiático enlaces transcontinentales que hasta ahora eran imposibles por falta de apoyo político.