Alfonso Ferrada Gómez (Burriana, 23-3-1960), arquitecto técnico y comerciante de naranjas por tradición familiar, llegó a la alcaldía de Burriana con 35 años y sin ninguna experiencia previa. En diez años ha sido capaz de convertirse en una pieza importante del PP de Castellón y de la Comunidad. Ha consolidado una apuesta por el urbanismo y el turismo, justo cuando entra en crisis el sector citrícola. Dicen de él que sonríe, abraza y vende como nadie. Algo genético hay en ello, porque su padre, el señor Pepe, es igual, pero con puro y sombrero. Pactó con el Bloc, más tarde con UV, hasta alcanzar su actual mayoría absoluta.

Los inversores también han sucumbido a sus dotes comerciales. Es el alcalde que más proyectos turísticos tiene en marcha, aunque corre el peligro de que se le amontonen. En total, están en juego, sin contar con otros proyectos más pequeños, ocho millones de metros cuadrados, repartidos entre Novenes de Calatrava, Sant Gregori, Jardines de la Malvarrosa y ahora Santa Bárbara, que se convertirá en la mayor marina de toda la costa española.