A nadie se le escapa que en estos días todos hemos deseado algo de suerte, pero como suele ser habitual, el sorteo de Navidad ha sido esquivo a nuestra provincia y ha decidido ubicarse en otros lugares, y como siempre la respuesta es la misma... Salud y otra vez será.

Salvo en el azar, donde nada depende de nada, la suerte en el resto de cuestiones, como se suele decir hay que buscarla. Me recuerda a una frase de Stephen Leacock que dice: "Soy un gran creyente en la suerte y he descubierto que mientras más duro trabajo, más suerte tengo".

Y es que, realmente, ahí reside el secreto del éxito, no en la suerte sino en el duro trabajo. Cuestión distinta es si posteriormente los proyectos previamente trabajados ven la luz o no, pero que nunca sea por que no se ha trabajado duro en ellos. Me viene a la cabeza el aeropuerto de Castellón, donde sin duda existe un duro trabajo y una firme apuesta del gobierno provincial y autonómico por llevar adelante la obra, pero son otros, los de siempre, los que pretenden no ya que no vea la luz sino que si puede ser, que no exista.

Pero ésta no es sólo una de las cuestiones en las que parece que no ha habido suerte, tampoco la ha habido, gracias a los de siempre, a la hora de recibir fondos para la construcción del Centro de Alzheimer en el antiguo Hospital Gran Vía, donde el Ayuntamiento de Castellón y la Generalitat, Diputación han arrimado el hombro de la suerte y el Gobierno central ha decidido que no, que la suerte tampoco debía pasar por esta provincia.

Al final, como he señalado antes, confiar en la suerte del Gobierno central es desesperante y siempre es mejor confiar en el duro trabajo, porque, aunque con un mayor sacrificio, las cosas acaban realizándose.