La Fundació Gaetà Huguet otorga desde hace varios cursos el premio Valencià de l´Any a personas que han destacado en su vida por demostrar su amor a nuestra tierra y a la lengua que se fraguó como normativa gramatical en el año 1932, cuando se alumbraron las Normes de Castelló.

Admirados seres humanos han sido galardonados, algunos amigos queridos también, José Sánchez Adell, por ejemplo. Este año le ha correspondido el galardón a Rafael Ribés Plá, tan vinculado a nuestra Almadraba, viajero del mundo, soñador de hazañas como las de los personajes de Tombatossals. Antes de la concesión, entregué el original de mi escrito para el número uno de la revista trimestral del Casino Antiguo de Castellón, por deseo de su junta directiva, que preside Víctor Arandes. Y en ella es precisamente, protagonista Rafael Ribés, socio número uno, por antigüedad y por méritos.

La Mujer del Año 2007 es para el Ayuntamiento de Castellón, según decretos de la Alcaldía que emergen cada anualidad desde 1995, la pintora y crítica de arte Beatriz Guttman Goldberger. El currículo de Beatriz Guttman es denso en acciones culturales: miembro de las Asociaciones Valenciana y Española de Críticos de Arte, con dedicación desinteresada en beneficio de la comunidad y su implicación en Castellón y la provincia, Vilafamés sobre todo, y en Benicàssim siempre que puede.

A Beatriz y a Rafael les deseo muchas felicidades. Y les invito a que me acompañen un ratito a construir torres y castillos de arena sobre la playa de la Almadraba, tarea tan gratificante. Tanto que, uno de los días de este verano, entre el ir y venir sobre la arena, he encontrado una lámpara. La froté con el ritual que es propio en estos casos y apareció un genio, uno con capacidad para conceder solamente dos deseos. He consultado al admirado escritor Felipe Benítez y me aconseja que pida primero el poder recuperar mi juventud, eso debe ser porque me ve muy mayor. ¿Y el segundo?, le pregunto. Hombre, está claro. El deseo segundo debe ser el de pasar por alto la adolescencia. ¿Te imaginas otra vez queriendo ser periodista, actor y autor de teatro, cronista de ciclismo, presentador de espectáculos, enamorarse tanto de las rubias como de las morenas, queriendo ser futbolista primero y entrenador después, estudiar latín y los reyes godos, querer cantar en público, acostarse al amanecer y levantarse tarde, leer otra vez El Quijote y La Odisea junto a las novelas de Agatha Christie, llevar escapulario, escribir canciones con música de otro...? ¿Te lo imaginas? ¿Tienes ánimos otra vez? ¿No crees que es mejor pasar por alto la adolescencia y plantarte como estás, aunque mirando siempre hacia adelante?

Quedé perplejo, pero pensé pedir consejo a dos vecinos tan apreciados como José Luis Santa Cruz y Alfredo Rodríguez, que tanto saben de estas playas y de la vida, que tantos recuerdos tienen y que tanto me hacen recordar la imagen y la sabiduría de don José Santa Cruz, a quien conocí precisamente en mi adolescencia.