Aunque la cifra de mujeres empleadas en la provincia de Castellón ha crecido de forma considerable en los últimos cuatro años, lo cierto es que todavía queda mucho por hacer. En ese periodo se ha pasado de 93.500 féminas con trabajo a 116.100 con que se cerró el pasado 2007. Aún así, Castellón está por debajo de la media de la Comunitat y del Estado. Y en épocas de desaceleración como la que se avecina, hay que activar las alarmas para que las mujeres no pierdan un terreno que tanto tiempo les ha costado de ganar.

El trabajo se erige en un instrumento esencial para la integración social de la persona y el desarrollo de su personalidad, pues no en vano es el modo común por el que el ser humano logra su independencia y autonomía económicas. Así, la infrautilización de las mujeres en el mundo del trabajo parece poco discutible. Las estadísticas no dejan dudas sobre la discriminación que hoy sigue sufriendo la mujer en el acceso y permanencia dentro del mercado de trabajo. Las mismas muestran que la tasa de desempleo femenino es sensiblemente superior a la del desempleo masculino, así como que el empleo precario, en especial el empleo temporal y los bajos salarios, también afecta en mayores porcentajes a las mujeres.

Con todo, y aun constatando un notable avance que se ha producido estos años, hay que poner todo el empeño para crear más y mejor empleo femenino, evitando la discriminación.