Nuestras Fiestas evocan la fundación de Castellón, con la Romería y la bajada desde el viejo Castillo, la Torná, que con las gaiatas y gaiateras, nos hace olvidar que es una procesión religiosa en honor de María Magdalena. Conviene no olvidarlo, porque ocho días antes se celebró el Día Internacional de la Mujer y como dice el teólogo Juan José Tamayo, "el movimiento igualitario de hombres y mujeres, lo puso en marcha Jesús de Nazaret, como colaboradores en la práctica liberadora y de la causa de Jesús después de su muerte". "Se rompió el ciclo patriarcal de la religión judía oficial y se activó un nuevo paradigma religioso en clave de emancipación de las mujeres".

Tras la Crucifixión, es a María Magdalena a quien primero se aparece Jesús resucitado. En los primeros siglos del cristianismo, convivían diversas Iglesias, hoy agrupadas en lo que se llama la Iglesia Oriental. Algunas proclamaron a María Magdalena como "líder y primer apóstol en comunicación directa con el Salvador", por ser la primera que notificó a los demás discípulos que Jesús había resucitado. No hay en los cuatro Evangelios canónicos, ni en los apócrifos, ninguna referencia a María Magdalena como prostituta, amante, esposa, o madre de hijos de Jesús. Es un invento de finales del Siglo VI.

No se llamaba Magdalena porque fuera de Magdala, ni porque fuera pecadora, sino porque en arameo magda significa la más grande. A partir del siglo VI se establece una polémica entre quienes dan cancha a las mujeres y los que desean relegarlas a la cocina. Con el tiempo la Iglesia se hizo patriarcal y la mujer quedó apartada definitivamente del sacerdocio, cuestión que muchos, desde dentro de la Iglesia, desean corregir. El cardenal Martini, muy diplomático, dice que "este problema hay que repensarlo".

El teólogo Lluís Busquets i Grabulosa, en su reciente libro Els evangelis secrets de María i de la Magdalena. La història amagada, cuenta estas cosas y cómo estas dos mujeres tan cercanas a Jesús, una su madre y la otra la gran apóstol de entre todos los discípulos de Jesús, se les atribuye distintos papeles. Una es venerada como virgen, madre y poseedora de todos los atributos de la perfección y a la otra parte, por contraste, se le atribuye un origen pecador para convertirla, tras su arrepentimiento, en santa. Es una historia tardía, porque en los primeros siglos nunca se ha hablado de esta condición de María Magdalena.

Sepamos, pues, quien era y cómo Jesús se fijó en ella, como en Pedro y los demás apóstoles, con igualdad de miras y valores, dando a las mujeres el mismo trato, valor y libertad que a los hombres, porque Él es quien realmente rompió las cadenas que ataban a la mujer, aunque hayan pasado dos milenios y la Iglesia se haga la remolona.

Unas mujeres han celebrado el Día Internacional de la Mujer, defendiendo los valores de la familia. El presidente del Gobierno y sus huestes, comandadas por la innombrable Aido, defiendieron el aborto libre. Las niñas de 16 años no podrán comprar tabaco, ni alcohol, ni votar, ni operarse de nada, ni firmar una escritura, sin permiso de sus papás, pero podrán abortar. Es el progreso p´atrás. ¡Y la familia al carajo!

El siglo XXI ha de avanzar en la conquista de la libertad para todos, consiguiéndola, por fin, totalmente para la mujer. Lograr para Occidente liberarse de las cadenas del petróleo en manos de sátrapas chiíes y gorilas rojos. Estamos a punto de entrar en la Era Nuclear con la fusión del átomo. La energía del sol. Los científicos están a punto de domesticarla, es barata, se hace con agua, y es limpia. La esperanza siempre nos hace avanzar.

Abogado