Querido lector:

Según todos los indicios, la Comunitat Valenciana pasará el corte del Consejo de Política Fiscal y Financiera, es decir, no será intervenida. Espero que ello signifique que el plan de reequilibrio presentado por el Consell de Alberto Fabra sea esfuerzo suficiente por parte del sector público valenciano para que no se produzcan más ajustes y recortes.

Digo más porque los planificados hasta ahora aún no han tenido su plasmación total, es decir, no han llegado todavía a percibirse socialmente porque faltan varios puntos por aplicar como la reorganización de las empresas públicas, la resolución de RTVV, la aplicación completa de la externalización/privatización de centros sanitarios, las reformas en la educación... Y si hubiera aún otros añadidos...

Porque al fin y al cabo, esta exigencia con el control del déficit por parte del Gobierno central ante la imposición europea, que ha obligado a todas las comunidades a realizar planes de ajuste y recortes importantes --no solo a la Comunitat Valenciana como parecía hasta ahora-- no debe ser sino el paso previo a la obligatoriedad de aplicar otras políticas de estímulo y crecimiento.

Si no ocurriera así, con solo la austeridad no se consigue avanzar en la lucha contra la crisis porque no provoca reactivación económica, ni creación de empresas, ni posibilidad de creación de empleo... La aplicación única de políticas de austeridad solo lograrán --y si lo consiguen-- redimensionar el sector público para que pueda seguir prestando los servicios --menores sin duda-- del llamado estado de bienestar pero no activar con inversiones públicas y decisiones financieras la economía real. Para ello hace falta además financiación y hoy por hoy. las comunidades autónomas no la tienen ni en base a deuda.