Al contrario de lo que mucha gente ha creído durante años, sudar mucho para combatir la fiebre es totalmente incorrecto, y lo único que se consigue es que suba aún más la temperatura de nuestro cuerpo.

Ante un estado febril no hay que sobrepasarse cubriéndose: los temblores que nos pueden producir la fiebre es la forma que tiene nuestro cuerpo de crear calor y elevar la temperatura. Esto hace muchas veces que sintamos frío hasta el punto de tener que cubrirnos con mantas. Sin embargo, una vez que la fiebre se ha establecido y la persona comienza a sentir calor, si se cubre, lo que se consigue es que el calor se mantenga, y uno se sienta peor.

Para ello, es preferible retirar las mantas y, en todo caso, cubrirse solo con una sábana.

Otro remedio que alivia los síntomas de fiebre (usado ya por nuestras abuelas) es mojar cara y cuerpo con un paño o esponja húmedos. Incluso, hay médicos que aconsejan introducir a la persona en la bañera o ducha con agua templada-fresca. Y, por supuesto, beber líquidos. H