Querido lector:

La gran economía de la prima de riesgo, los bonos a 10 años, la unión bancaria y fiscal europea... nos da tantos sobresaltos que de vez en cuando es mejor mirarla de soslayo y posar nuestra atención en otras cuestiones más de casa, a ver si el ánimo mejora, aunque sea de forma transitoria. Por eso considero conveniente que más a menudo visionemos actividades propias, más cercanas, donde no todo es malo, tal y como lo afirmaban los colegios de economistas de la Comunitat, sobre todo el de Castellón, hace unos días blandiendo signos de optimismo.

Por ejemplo, el principal centro logístico de la provincia, el puerto de Castellón, lleva los cinco primeros meses de este año con un crecimiento notable en su tráfico de contenedores. Si la economía de Castellón estuviera totalmente en la UVI, este hecho no se produciría.

Otro ejemplo, la empresa japonesa UBE cuya sede europea está en Castellón, pone en marcha en un par de semanas nuevas plantas industriales en la dársena sur del puerto. Son 40.000 metros cuadrados de industria productiva energética y de apuesta por Castellón.

Más ejemplos. Este miércoles la Confederación de Empresarios de Castellón celebra su acto de homenaje premiando a un elenco de empresas, que en verdad es un homenaje a todo el tejido empresarial castellonense que no ceja en seguir adelante aguantando las embestidas de la crisis económica.

Lo mismo ocurre con los próximos y tradicionales premios de la Cámara de Comercio a la exportación y a la internacionalización. Porque no lo olviden, gran parte de la economía castellonense existe, subsiste y crece gracias a la capacidad que han adquirido muchas empresas de la provincia en vender por todo el mundo lo fabricado o comercializado desde aquí, tanto en sectores tradicionales como el azulejo o la naranja como en nuevas empresas.

O los premios que también se proyectan esta semana del CEEI, el Centro de Innovación de Castellón, que ayuda y potencia la creación de nuevas empresas, especialmente entre jóvenes emprendedores.

Castellón, a pesar del pesimismo, la desconfianza y las turbulencias, sigue moviéndose y peleando.