Todos los años por estas fechas, cuando el calor aprieta y la temporada de verano llega, aparecen nuevas dietas de adelgazamiento, difundidas a través de programas de televisión, revistas de moda o alimentación que tienen en común la promesa de una rápida pérdida de peso sin apenas esfuerzo. Son las llamadas dietas milagro.

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, dependiente del Ministerio de Sanidad, avisa de que los milagros a la hora de perder peso no existen. En general, estas dietas inducen una restricción de la energía ingerida muy severa, que conduce a deficiencias en vitaminas y minerales, alteraciones del metabolismo y a una monotonía alimentaria que las hace insostenibles en el tiempo y peligrosas para la salud. Se caracterizan, por las escasas calorías que aportan o por ingerir solo algún tipo de alimento.

Un problema añadido de estas dietas milagro es que favorecen una recuperación muy rápida del peso perdido a las pocas semanas, es lo que se conoce como efecto rebote o yoyó. H