Una vez hemos conocido la cuantía del remanente del presupuesto municipal. El equipo de gobierno de l’Alcora ha conseguido consensuar con el resto de partidos políticos una serie de medidas prioritarias, que desde el consistorio debemos acometer para mejorar las infraestructuras que prestan servicio a la ciudadanía. Se han aceptado propuestas de todos los grupos que abordan, entre otros asuntos, ayudas sociales (que contribuyan a mejorar la situación de las familias que peor lo pasan); también son primordiales las inversiones en obra pública, como la construcción de un colector de aguas pluviales en la calle San Salvador. Este dará respuesta a la demanda de los vecinos de la carretera Ribesalbes y del grupo Zafer. En esta misma línea, el Ayuntamiento ya ha iniciado en la calle San Francisco, frente al edificio consistorial, los trabajos de reparación de la red de alcantarillado con los que, además de evitar los embozos, conseguiremos solucionar los problemas de malos olores. Estos trabajos también serán sufragados con dinero del remanente.

Otra actuación que se llevará a cabo es la adecuación de la plaza contigua al IES Alcalatén, zona que hasta ahora estaba en el olvido. Se trata de una serie de obras, que aunque no son demasiado vistosas, contribuirán a paliar muchos de los problemas que vienen padeciendo los alcorinos.

Respecto al ámbito social, una vez más, el acuerdo entre todos los partidos ha posibilitado que se creen ayudas al alquiler, para el bonobús y para los universitarios, y se amplíe la cuantía destinada al bono libro. Estas ayudas se concederán exclusivamente a aquellos que realmente lo necesiten, bien porque no perciben ningún tipo de ingresos, bien porque sus condiciones familiares así lo requieran. Para ello, hemos ajustado al máximo las partidas, incluso teniendo que reducir alguna de ellas como la de fiestas. Pese a que el presupuesto de este año será menor, gracias al trabajo del concejal de fiestas no repercutirá en la calidad de las mismas. H