La diferencia básica entre denuncia y querella es que esta última permite abrir un procedimiento en determinados delitos, como por ejemplo los de injurias o calumnias, mientras la denuncia se da en la mayoría de los casos. Además, la querella siempre se interpone por escrito y a través de un procurador, mientras que la denuncia puede ser oral y sin necesidad de que esté presente un representante judicial. En ambos casos, la denuncia y la querella son formas de abrir un proceso penal por la comisión de delitos y faltas tipificados en el Código Penal.

Un tercer vocablo jurídico muy similar que induce también a confusión en su uso es el término de la demanda. En este caso, se utiliza para abrir un proceso civil. Las demandas más usuales están relacionadas con conflictos laborales o por el arrendamiento o la venta de una propiedad. En definitiva, la demanda está esencialmente relacionada con los códigos Civil y Mercantil. Son conceptos jurídicos cuyo mal uso es frecuente por su desconocimiento a la hora de diferenciarlos. H