La semana pasada se escenificó lo que desde hace mucho tiempo venimos lamentando en el Partido Popular: para la izquierda de este país la justicia sólo es justicia si persigue a los otros, pero es abusiva si destapa sus trapicheos; y la defensa sólo es mentira, si la acusación está sobre los de enfrente.

Pero lo cierto es que los sindicalistas que dedicaron una jornada laboral a hacer guardia frente a los juzgados de Sevilla para insultar y acosar a una jueza, lo único que consiguieron fue ponerse en evidencia, una vez más.

Desde mi punto de vista el debate no está en el fondo de la cuestión. No voy a opinar sobre si estos sindicalistas tenían razón o no en sus reivindicaciones, porque yo sí que soy de los que creen que hay que dejar a la justicia hacer su trabajo.

Pero, lamentablemente, vivimos un momento histórico en el que un sector de la sociedad se cree que puede salirse con la suya gritando y amenazando, y no se les caen los anillos a la hora de pisotear los principios democráticos que tanto dicen proteger.

Estos sindicalistas, ante los hechos de que se les acusa, niegan la máxima denunciando una persecución y dicen que su honradez está fuera de toda duda, aunque la justicia, por el momento, no lo vea así.

Por contra, cuando se trata del Partido Popular, tanto ellos, como otros, entienden que cualquier defensa es mentira, porque sí, porque ellos lo dicen.

En definitiva, una exhibición más de esa doble vara de medir a la que nos tienen tan acostumbrados.

En cualquier caso, lo que se demuestra es que la corrupción no puede ser un argumento de ataque político porque, por desgracia, como se ha demostrado, todos tenemos alguna manzana podrida en el cesto que debemos apartar.

Por otro lado, resulta curioso el hecho de que los manifestantes fueran sindicalistas liberados.

Seguramente, mientras esos a los que llaman compañeros estaban en su puesto de trabajo, ellos se aprovechaban de sus privilegios sindicales para abandonar sus obligaciones laborales, para poder insultar a una jueza.

Por sus hechos les conoceréis.

*Alcalde de Nules y diputado provincial de Medio Ambiente