Tras apagar la urgencia del fuego del rescate económico que planeaba y amenazaba a nuestra economía, exigir esfuerzos a todos los ciudadanos y conseguir redireccionar la tendencia catastrófica por la que desfilaban las cifras macro y microeconómicas, el Partido Popular ha podido retomar su programa y ha puesto sobre la mesa la reforma fiscal con la anunciada bajada de impuestos y la consecuente posibilidad de que 115 millones de euros se queden en los bolsillos de los castellonenses para reactivar el consumo y el crecimiento económico. Una reforma para garantizar que la liquidez vuelva al bolsillo de los españoles.

La reforma prevé no solo la bajada progresiva del IRPF, con una media de 12,5%, sino que, además, contempla medidas para impulsar la creación de empleo como los incentivos especialmente dirigidos a Pymes y autónomos, la bajada del impuesto de sociedades del 30 al 25% y de las retenciones de profesionales del 21 al 19% o el manteniendo de las deducciones por I+D+I y la reinversión de beneficios. Además, el Gobierno de Rajoy ha impulsado más beneficios sociales para familias dependientes, con un fuerte aumento de los mínimos familiares hasta el 32%.

Una muestra del compromiso del Gobierno popular con los ciudadanos, que ha conseguido estabilizar la economía y devolverles su esfuerzo con la confección de un sistema tributario más equitativo. H

*Alcalde de Peñíscola y vicepresidente de la Diputación