Querido lector:

Que conste que respeto absolutamente todo tipo de creencias, ideologías, filosofías políticas, opiniones particulares... y por supuesto abogo por la libertad de expresión y de pensamiento, por la pluralidad de las ideas, por todos los derechos y libertades fundamentales y democráticos... pero por estas mismas razones siento un especial, profundo y hastiado rechazo por el éxito de la conferencia de esa especie de autodenominado portavoz friki de la campaña en defensa del régimen dictatorial de Corea del Norte.

Y tengo la gran duda de si la multitud de estudiantes universitarios castellonenses que se ha agolpado para poder tener un hueco en el salón abarrotado de la facultad de Ciencias Jurídicas y Económicas de la Universitat Jaume I de Castellón, donde pronunciaba sus alegatos el citado embajador del régimen dictatorial, lo hacía por conocer con el afán académico crítico que dicta el sentido común la diatriba de consignas habituales de estos sistemas, o lo hacía por coincidir con su perorata panegírica en la defensa de un sistema represivo y antidemocrático, o lo hacía simplemente por la curiosidad y cachondeo que supone asistir a la conferencia de un personaje esperpéntico que ha tenido su momento de polémica e interesada gloria en la televisión que busca la audiencia en las redes sociales.

En verdad, espero que haya sido la primera. O la tercera como mal menor, ya que supondría la mera diversión con un monigote de poca monta previo al día de las paellas. Porque la segunda, ojalá no, indicaría que tenemos a una juventud pasada de rosca, desconocedora de la historia y la realidad política más básica. No sé qué pensarán el profesorado y los gestores universitarios. Pero observar las imágenes del agolpamiento en los pasillos y del abarrotamiento de la sala por parte de los cientos de estudiantes para atender a semejante personaje, produce tristeza intelectual y una desazón que excede cualquier escepticismo. Máxime cuando han sido solo unos pocas decenas de alumnos los asistentes a la protesta comprometida contra el 3+2 de Wert.