Las cartas están sobre la mesa y boca arriba. Es lo mejor de esta época en la que nos ha tocado vivir. Nadie puede ir de farol, porque la jugada es nítida. Incluso tratando de hacer trampas no hay margen para el engaño, porque la experiencia es un grado y la gente ya sabe de qué van todos los jugadores. Así, en teoría, debería de ser más fácil realizar una apuesta acertada, la definitiva. Nos queda menos de un mes para decidir.

Lo del PSOE es diáfano. Por gobernar es capaz de todo: vender España, sus principios, hasta a sus abuelas venderían por seguir en la mentira de que la ciudadanía confía en ellos. Son capaces de hacernos a todos tontos, porque mientras los expertos hablan de recesión económica, ellos vuelven a lo de ZP, ¿lo recuerdan? Eso de que no había crisis, hasta que la crisis se nos tragó a las bravas. Para esconder las dudas bajo la alfombra se dedican a firmar decretazos sacando dinero de la chistera para contentar a todo el mundo. Que llegan elecciones y hay que comprar votos. Lo del pan para hoy y hambre para mañana no les dice nada a los que nos tiraron al abismo y ahora nos dan empujoncitos disimulando, como si no nos diéramos cuenta de a dónde nos llevan.

Más o menos en la misma línea está Ciudadanos, dispuestos a servirles en la cama el gobierno. Porque al PSOE igual le da pactar con unos que con otros, lo de la ideología es lo de menos si de poder gobernar se trata. Si espabilados están, un rato: tendemos la mano a un lado o a otro, y así, salga como salga, tenemos pacto garantizado.

¿Y cuál es el resumen de ese panorama? Que a muy poco de la campaña electoral, los votantes no saben qué va a pasar con su decisión si escogen alguna de estas opciones. Porque igual votan izquierda y los suyos pactan con la derecha o viceversa. ¿Incertidumbre? Eso es poco, hay más de desconcierto.

Yo no voy a hablar de voto útil. Para mí el voto de todos los ciudadanos es útil y respetable. Yo hablo de sinceridad, de fidelidad, de no quebrantar la confianza de quien confía en mí. El Partido Popular no entrará en ese trilerismo que tan nefastos resultados nos ha ofrecido. Escuchen bien y no compren esa letra pequeña que ya ni esconden.

*Concejal y presidente del PP Nules