La gestión de la pandemia por el Botànic está basada en la propaganda. Siempre se piensa más en el titular, que en solucionar problemas. Y Claro, así nos va. Es la segunda vez que la gestión de Puig pone en ridículo a la Comunitat Valenciana delante de toda España. Ya pasó con los hospitales voladores y ahora con la vacunación. ¿En cuántas comunidades autónomas se ha procedido a suspender la vacunación a grito pelao ? ¡«no, no, no, no vacunéis más»! gritaba el responsable de la vacunación. Esperpéntico.

El día 12 desde el Partido Popular pedimos a Sanitat explicaciones sobre la vacuna AstraZeneca. Preguntamos si se estaba haciendo un seguimiento especial de la vacuna y, de forma particular, del lote que estaba generando problemas. Nadie nos contestó… El fin de semana vimos a Puig de visita en los hospitales afirmando que todo estaba controlado y fue entonces cuando nos echamos a temblar porque, cada vez que Puig dice que todo está controlado, la cosa acaba en catástrofe. ¿Será gafe este hombre? Recordemos que una vez más, se lió.

Pues sin ánimo de alarmar quiero recordar que el señor Puig dijo que la vacunación a los docentes era un ensayo para la vacunación masiva de la población ¡pues la llevamos clara! A fecha de hoy tenemos el 3% de las personas de la Comunitat vacunadas y Puig quería llegar al 70% al verano ¡ja! Debió especificar qué verano, igual se refería al del 2022. En fin… otro Ximoanuncio .

El suspenso de la vacunación a docentes ha sido la puntilla de una gestión nefasta en los centros educativos en materia sanitaria. Educación ha fallado en todos y cada uno de los ámbitos en los que tenía que garantizar la seguridad de los docentes. Les catalogaron como profesionales con bajo riesgo de contagio, les obligaron a hacer sus planes de contingencia, no les proporcionaron materiales de protección, hay centros que aún no tienen purificadores de aire, no les han hecho PCR, tampoco los test serológicos que les prometieron, no tuvieron previsión con las bajas de docentes y la última: se suspende la vacunación a gritos. ¿A qué se debió ese alarmismo? ¿Qué es lo que no nos están contando? Desde el Consell dicen que no hay ningún problema, pero ¿qué quieren que les diga? la sensación que se transmitía en las carpas voladoras, cuando se entró a voz en grito ordenando que se parara la vacunación, era que sí había un problema. Pero como la falta de trasparencia está siendo la tónica general, que aquí nadie explica nada, ni asume responsabilidades… mucho me temo que no sabremos la verdad. Y mientras los profesores vacunados preocupadísimos, sin saber a qué a atenerse, sin saber si les pondrán la segunda dosis, sin saber si se les va a hacer un seguimiento, sin saber si la mala forma de proceder del Consell va a tener consecuencias.

La consellera Barceló está haciendo las cosas muy mal, pero el conseller de educación no lo está haciendo mejor. Marzà ha decidido esconderse, pasar desapercibido, ponerse continuamente de perfil. ¡Que rostro! Pero lo tiene complicado, aunque el Conseller esté escondido los profesores no van a olvidar nunca que su ineficacia y su cobardía puso en riesgo su salud y que les dejó solos en el curso más difíciles de sus vidas. H

*Diputada del PP en les Corts