El lunes aprobamos una modificación de 2,3 millones de euros para poner en marcha proyectos ilusionantes para el presente y futuro de l’Alcora. En ocasiones, cuando comunicamos todo aquello que vamos a llevar a cabo, me da vértigo incluso a mí, y si no fuera porque estoy trabajando a diario con todos estos proyectos dudaría si es verdad que todo eso va a realizarse.

El tiempo permitirá a los alcorinos y alcorinas disfrutar de todo el trabajo que estamos haciendo los nueve concejales que formamos el equipo de gobierno de l’Alcora. Los que nos conocen saben que el único interés que tenemos los que estamos al frente de cada concejalía es mejorar cada día nuestro pueblo.

Hace unos días, una funcionaria del Ayuntamiento me dijo, «¿tú sabes que si hacéis todo lo que está presupuestado este año en las cuentas municipales vais a dar un gran cambio a l’Alcora?». Evidentemente le contesté que sí, que era consciente de todo lo que tenemos por delante. Nos esperan meses de mucho trabajo, pero estoy seguro que el esfuerzo y horas y horas de dedicación a nuestro consistorio valdrán la pena.

Durante este último año hemos tenido que gestionar una pandemia, pero también hemos estado trabajando para que l’Alcora no pierda oportunidades. No voy a explicar todo lo que vamos a hacer porque ya en muchas ocasiones he escrito sobre los proyectos que tenemos por delante, simplemente os digo que todo aquello que hemos dicho que haremos, vamos a hacerlo.

Trabajo continuo

En el 2015 insistí en que hay que trabajar los 1.460 días que tiene una legislatura, y no solo los últimos 100 días de gobierno. Además, siempre que llevamos a cabo una acción tenemos que pensar también en el futuro, no solo en el presente, hay que dejar de preocuparse de si «eso lo voy a poder inaugurar yo», lo importante no es quién lo inaugura, lo importante es que se haga. Ahora mismo el gobierno municipal está trabajando en proyectos que se terminarán en la próxima legislatura, incluso algunos más tarde, pero lo importante es que se inicien para que algún día sean una realidad para nuestra población.

La mayoría de jueves salgo unas horas para ver los problemas del municipio que no vemos desde un despacho. Algunos vecinos me dicen que esa manera de trabajar, escuchando a la ciudadanía, la he heredado de mi abuelo, no sé, tal vez sí o tal vez no, pero si algo tengo claro es que un alcalde no puede gobernar sin escuchar a sus vecinos.

Alcalde de l’Alcora