Es peculiar que tipejos de esta calaña sean admirados por algunos que o desconocen su historia real o son del mismo perfil. Fue abogado de los pistoleros anarquistas, de donde pasó a miembro del partido derechista de Melquiades Álvarez y luego a líder secesionista de ERC. En 1929 participa en el golpe de Estado promovido por Sánchez Guerra, 3 meses en prisión. El 14 de abril del 1931, tras las elecciones municipales (22.150 concejales monárquicos frente a 5.575 republicanos), se dirige al Ayuntamiento de Barcelona, depone por la fuerza al alcalde, Antonio Martínez, y se autoproclama «alcalde por la gracia de Dios».

Poco después, sin ninguna legitimidad, declara la II República. En octubre del 1934 PSOE, PCE y UGT dan un golpe de estado contra la República, lo que aprovecha Companys, entonces presidente de la Generalitat de Cataluña, para proclamar el «Estat Català» y romper con España. El general Batet acaba con la rebelión y detiene al personaje, que es condenado por la República a 30 años.

Con el Frente Popular, en 1936, la CNT y ERC asumen el poder en Cataluña y lo liberan. Forma el Comité de Milicias Antifascistas, que establece checas y da paseos y sacas, más de 8.000 personas asesinadas sin juicio.

Independiza de facto a Cataluña del Estado. Azaña dice que «vivía en franca rebelión y subordinación actuando contra los intereses de la República».

También Negrín dice: «Nos retoña en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino. No hay más que una nación, España. No se puede consentir esta campaña separatista y tiene que ser cortada de raíz».

Notario y doctor en Derecho