Los vecinos de la Torre de la Sal, en Cabanes, se están enfrentando a la peor cara de las políticas socialistas. De nuevo, un gobierno socialista, que viene negando sistemáticamente a nuestra provincia las inversiones contra la regresión del litoral, plantea derribos de viviendas. Viviendas sencillas, en muchos casos con más de un siglo de historia, y que no suponen ninguna agresión al dominio público ni al medio ambiente.

Del presupuesto del Estado en 2020 para nuestras costas, que cabe recordar que venía prorrogado del último elaborado por del Partido Popular, y que contemplaba destinar a nuestras costas 700.000 euros, solo se han gastado 34.000. Los más de 660.0000 euros restantes se fueron para otras cosas… De las inversiones en espigones solo se ha realizado la de Almenara, que ya dejó presupuestada el PP… Lo que sí ha llegado de la mano de la ministra Teresa Ribera, y con toda su crueldad, otra vez, es la maquinaria de derribo de viviendas.

El gobierno progresista no hace desahucios, no; derriba directamente. Y digo otra vez porque en mi pueblo, Xilxes, sabemos muy bien lo que es eso. Era yo adolescente cuando un gobierno también socialista ordenó, con un gran despliegue policial y de madrugada, el derribo de decenas de viviendas en mi municipio. Las imágenes desoladoras que pude ver al día siguiente de los vecinos intentando rescatar fotografías o recuerdos entre los escombros de sus casas derribadas (pues no les permitieron ni vaciarlas) me acompañarán toda la vida como el símbolo más crudo de la injusticia y el atropello del poder mal ejercido.

Empieza una pesadilla para los vecinos de Torre de la Sal, que van a contar, sin ningún tipo de duda, con el apoyo de toda la organización del PP para defender sus derechos. Vamos a estar a su lado y vamos a utilizar todas nuestras herramientas para evitar lo que, a todas luces, es una nueva muestra de la prepotencia, del autoritarismo y de la falta de sensibilidad de los gobiernos socialistas con los castellonenses.

Dejo en el aire unas preguntas que espero que quienes estén tentados de justificar, por sectarismo, esa política de derribos, se hagan: ¿Por qué? ¿Qué tienen de positivo de esos derribos? ¿A quién hacen daño esos vecinos?

Portavoz de Medio Ambiente del PP en el Senado