El socialismo en general, y el valenciano en particular, sigue con la propaganda como único medio de gestión, dado que el día a día compromete y mucho su mala labor en el gobierno valenciano.

Puig, hábil es la dotes comunicativas y bien acompañado a base de millones de euros en esas lides, más de 8 millones en propaganda en plena pandemia, cuando los datos de contagio iban mal --lideramos en la tercera ola los parámetros de toda Europa--, nos hablaba de vacunas, pero cuando las vacunas no llegaban, nos hablaba de los bajos contagios. Lo que nunca nos contó Puig es la baja tasa de pruebas PCR públicas que ha realizado su gobierno…

Lo próximo que nos contará Puig es que su gobierno aprovecha la crisis para mejorar tecnológicamente. He de decir que en eso va a tener razón: Puig ha decidido despedir, si si despedir, del verbo irse a la calle, a 3.000 sanitarios en la Comunitat, y lo ha hecho de forma tecnológicamente correcta, según su entender, por Whatsapp, así nadie dirá que el Consell de la sanidad pública y de los no recortes, no utiliza la tecnología para comunicarse. Mientras nos vende su enésimo cuento, la realidad dirá que 3.000 profesionales sanitarios de los que todos nos sentimos orgullosos se irán a la calle.

Es más que notorio la falta de crédito de Puig en todas y cada una de las cantinelas, aderezadas convenientemente en los medios de comunicación, cuando las ayudas a la economía son irrisorias, la gestión de la sanidad se traduce en una sentencia condenando a la Generalitat valenciana por no dotar de medios a sus profesionales sanitarios en la primera ola, a los que hay que añadir los despidos anunciados de 3.000 sanitarios en la cuarta ola.

Fondos europeos

Pero si existe algo digno de resumir que es Puig y su gobierno, es el anuncio que realizaron de los fondos europeos.

Puig se apresuró, como niño con zapatos nuevos, el 28 de diciembre del 2020 a contar a todos los valencianos que íbamos recibir 1.254 millones de fondos europeos para la recuperación. Dicho anuncio lo reiteró en sede parlamentaria, pero con un matiz. Allí nos dijo «hemos recibido». Lo cierto es que a finales de mayo del 2021, no se ha recibido un euro de esos fondos, y el Consell de Puig para intentar lavar su imagen acaba de pedir un préstamo de 650 millones de euros con cargo a ese dinero para aparentar que le dinero ya está llegando.

La lentitud del gobierno de Puig en la gestión de los fondos de recuperación y su inyección a los sectores económicos, contrasta con la premura en nombrar cargos y enchufados en su gobierno. En el Decreto Ley que recoge los mecanismo para gestionar los fondos europeos, y que no contiene un solo euro para la economía valenciana, si que aparece el penúltimo enchufe de Puig, digo el penúltimo por cuanto indicar el último seria un ejercicio de atrevimiento por mi parte. Puig nombra, con sueldo de director general a un director de programas europeos, y todo ello disponiendo ya su gobierno de una Secretaría Autonómica para la Unión Europea, una dirección general de relaciones con la Unión Europea y 16 empleados, más otra dirección general de fondos europeos, con 64 empleados. Estoy seguro que a Puig, con pandemia o sin pandemia siempre le falta a alguien por enchufar.

No hay dinero para mejorar la sanidad, pero sí hay enchufes. Y para pagar todo eso la respuesta de Puig es despedir a 3.000 sanitarios, eso sí, por Whatsapp...

Diputado autonómico del PP