Nuestra economía de mercado está en serio peligro, parece que el gobierno socialcomunista quiere dirigirla hacía una economía planificada o intervenida o a una economía mixta. Donde la mayoría de la población viva de las subvenciones y del Estado, y no de su esfuerzo y de su trabajo.

Las empresas son la clave para el crecimiento económico y la creación de empleo. Para la demagogia populista son un enemigo, y en lugar de apoyarlas les ponen trabas. Afrontamos la mayor crisis económica y laboral de nuestra historia, con un gasto público y un endeudamiento imposibles. Pero se multiplican subvenciones, asesores y muchos políticos cobrando de nuestro dinero. En lugar de recortar el gasto y realizar reformas administrativas de calado, se suben los impuestos a las clases medias que cada vez son más bajas.

Hay que gestionar con racionalidad, no con propaganda, y convertir España en un país más competitivo y productivo. Conseguir estabilidad presupuestaria. Invertir en formación y educación. Fomentar el empleo de calidad, bien retribuido. Reindustrializar, éramos una potencia industrial hace unos años. Desarrollar nuevas tecnologías. Fomentar la inversión exterior dando facilidades y garantizando seguridad jurídica. Recuperar el turismo antes de que nos lo arrebaten. Innovar y digitalizar el tejido productivo, que hay que conservar e incrementar. Todo ello con una visión a medio y largo plazo que pueda dotarnos de una bonanza económica que exige más sociedad y menos Estado, y dirigentes capaces, los mejores, no políticos incompetentes.

*Notario y doctor en Derecho