Los castellonenses debemos unirnos para, al margen de ideologías y siglas, exigirle a Ximo Puig que dé la cara y explique lo inexplicable. Queremos que justifique ante los ciudadanos por qué el PSOE ha decidido cerrar el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU), después de más de 20 años de servicio a la provincia de Castellón. Una medida de carácter exclusivamente político que deja desprotegidas a miles de familias de los 135 pueblos de nuestra provincia. Con la medida adoptada por el PSOE, los castellonenses perdemos un recurso que salva vidas. Un recurso que puso en marcha el PP pensando en las personas y que ahora cierra Ximo Puig pensando en los votos. Esa es la gran diferencia entre el PP y el PSOE…

Desde el PP no vamos a dar la batalla por perdida y vamos a seguir peleando para impedir que Ximo Puig y el PSOE conviertan a los castellonenses en ciudadanos con servicios de segunda categoría por culpa de esa izquierda rancia que adopta medidas perjudiciales para toda nuestra provincia. Y el cierre del CICU, aprobado en Les Corts el 6 de junio, es otra muestra del plan de desmantelamiento sanitario que marca la hoja de ruta de Ximo Puig, que con sus políticas está perjudicando seriamente la salud de los castellonenses. Y eso es realmente grave. Muy grave.

El CICU garantizaba la inmediatez del servicio desde el conocimiento del terreno. Y sabemos que en materia sanitaria, la rapidez es un elemento imprescindible… Las decisiones que se tomaban en nuestra provincia y que han permitido salvar miles de vidas, ahora se tomarán a distancias que pueden llegar a superar las tres horas, como puede ocurrir si el incidente se registra en poblaciones como Morella o Vinaròs. Un total desatino político y humanitario.

Cordón sanitario

Por eso, desde el PP de Castellón, vamos a seguir ejerciendo de cordón sanitario frente a las políticas lesivas del PSOE, las que desprotegen a las familias de nuestra provincia desmantelando el Hospital Provincial y despidiendo a cerca de 600 profesionales sanitarios, entre médicos y enfermeros, en plena pandemia del coronavirus. La política debe ser el camino para garantizar el bienestar y la calidad de vida a los castellonenses, no para privarles de servicios que son imprescindibles como hace Ximo Puig, que niega a Castellón la posibilidad de tener un servicio sanitario completo y fuerte que aporta seguridad y mejora la calidad de vida de los ciudadanos

Los recortes en materia de personal sanitario han llevado a nuestros centros de salud al colapso y los consultorios que debían haber abierto durante el periodo estival continúan cerrados, en plena llegada de turistas, como es el caso de Peñíscola, Oropesa o Benicàssim, pero también en los municipios del interior de la provincia, donde directamente los pacientes se están encontrando con la puerta cerrada y sin atención de ningún tipo.

La política sanitaria del PSOE es de suspenso. De cero absoluto. A Ximo Puig, insisto, no le preocupa la salud de los castellonenses. A Ximo Puig solo le preocupa mantenerse bien aferrado a su sillón presidencial. Y no le importa el precio que tenga que pagar por ello. Pero hay cosas que no tienen precio, como la salud. Y no hay votos que justifiquen la gestión sanitaria del PSOE.

Alcaldesa de Vall d’Alba. Diputada provincial. Presidenta provincial del PP de Castellón