Suscríbete

El Periódico Mediterráneo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Henri Bouché

PUNTO DE VISTA

Henri Bouché

En recuerdo del maestro

Recordar es revivir. Ahora –y siempre-- al cabo de los años recuerdo con gratitud al que fue mi maestro y maestro de tantos, Luis Revest Corzo, al que aprecié como profesor, erudito y sabut. Archivero, bibliotecario y cronista de Castelló. Fue uno de los firmantes de las Normes de Castelló y fundador, entre otros, de la Sociedad Castellonense de Cultura, y luego secretario, en cuyo seno realizó un valioso estudio de las Cartas Pueblas, entre otras extraordinarias aportaciones como su obra La llengua valenciana. Notes per al seu estudi i conreu (1930), contribución esencial para los acuerdos de les Normes. Y no menos importante el Libre de les ordinacions de la vila de Castelló, siendo uno de los más preclaros eruditos de la época.

Como alumno recuerdo sus clases amenas y sustanciosas. Durante el bachillerato tuve un problema con el Ministerio de Educación por ser becario y llevar un nombre (y no solo el apellido) extranjero, lo cual suponía retirar la beca. Don Luis, siempre solícito, me acompañó a Juzgados y oficinas para arreglar el desaguisado. Lo resolvió con una fórmula inusual: desde aquel momento, a efectos académicos, me llamaría Juan-Enrique en lugar de Jean-Henri, que es el nombre que figura en el Registro. Nunca podré agradecerle las gestiones realizadas en mi favor y su humanidad.

Influyó en los alumnos para orientarles en su vida. Mi amigo Antonio Gascó sé que estudió Historia por la orientación del maestro. Y yo hice mis pinitos, modestamente, en la prensa gracias a sus consejos. De bien nacidos es ser agradecidos. Juzguemos a las personas por el bien que hicieron más que por los errores que hubieran podido cometer. El agradecimiento, como decía Lao Tse, es la memoria del corazón.

Profesor

Compartir el artículo

stats